miércoles, 29 de julio de 2026

Ver en el cine La odisea de Christopher Nolan

Antes de todo aclaro, la vi tres veces en el cine, dos en una sala tradicional y la restante en formato IMAX. 


¿Por qué subí este tuit? Obviamente, me gustó que tenga muchas vistas. Esas palabras que elegí funcionan más como un disparador que como sentencia. 

Prueba de ello son las citas, comentarios y respuestas a eso que escribí. Que genere ganas de decir algo al respecto, no importa si a favor o en contra. No es falsa modestia. 

Me interesa saber cómo y qué piensan los que no piensan como yo, dicho no desde la pedantería sino desde el lugar "a mí no se me había ocurrido esto". 

Agrego: resulta vital aprender algo que hasta ese momento se desconocía.

Escenas de la película que me conmovieron y/o sacudieron:

1 El ingreso de Agamenón a Troya, de su ejército, mientras él, contemplativo.

2 La escena de la comida en la casa de Circe y la transformación.

3 Odiseo escuchando el canto de las sirenas.




domingo, 19 de julio de 2026

Diario del Mundial | España campeón | El fin de la ilusión | Misión cumplida


Campeón en Qatar 2022, subcampeón en EEUU, Canadá y México 2026.

Se terminó el hechizo del mundial. Pido un café y me lo traen con el dibujo de una flor, o unas hoja, o una planta, y la verdad, me molesta. Obviamente no digo nada, detecto que es un malestar propio, el síntoma de que se perdió el estado de magia. También caigo en la cuenta de que estamos a 20 de julio y falta mucho para fin de mes. 

***

Hoy es viernes 24 de junio. El lunes 20 fue el día del amigo, pero después de un fin de semana intenso y con la final perdida, a eso le sumamos una típica lluvia invernal, no hubo ganas de organizar nada. Era también el primer día de las vacaciones de invierno. Cero onda.
 
El martes 21 ya volaban versiones oscuras alrededor de la victoria española, o mejor dicho, sobre la derrota Argentina: que la FIFA le hizo saber a Chiqui Tapia que hasta ahí habían llegado, que no tenían que esforzarse para ganar. Que los jugadores fueron amedrentados por el poder internacional y por eso salieron a jugar sin la voluntad del triunfo, que Infantino necesitaba que salga campeón España porque de este modo conseguiría los votos de las confederaciones europeas para asegurarse la reelección como presidente de la FIFA, y es por eso que una confederación europea debía ganar el mundial en el continente americano. 

Todas estas hipótesis son incomprobables. Las conspiraciones deportivas sólo pueden tener lugar cuando la derrota en el campo de juego es tan categórica que la hace aparecer como inverosímil.

***

El saldo del mundial dio favorable. Todos los equipos, quizá Catar el menos competitivo y por debajo del mínimo nivel como para participar de un torneo de este prestigio, estuvieron a la altura. El mismo Curazao, que si bien perdió 7 a 1 con Alemania, estuvo 1 a 1 hasta los 38 minutos del primer tiempo. Fue un mundial con muchos goles, Mbappé se consagró como el el máximo artillero con diez goles; Messi fue la gran figura del torneo aun con sus 38 años, se vio un muy buen nivel de Haaland, Bellingham y Harry Kane, hubo grandes goles, Borges de Cabo Verde contra Argentina, Julián Álvarez contra suiza, Mbappé contra Suecia, Enzo Fernández a Inglaterra, Haaland ante Brasil tras un remate de media distancia. Y la mejor atajada, a mi gusto, fue la de Pickford ante el cabezazo de Nicolás González.

Dos hechos políticos

1. La intrusión del presidente norteamericano Donald Trump pidiéndole a la FIFA la anulación de la sanción al jugador Folarin Balogun y así, poder jugar el partido de Octavos de final ante Bélgica (derrota 1-4 y despedida del torneo).

2. Pero este es de otro tenor, más para los argentinos. La victoria a Inglaterra y la foto inmortal post partido, Giovanni Lo Celso y compañeros sosteniendo y mostrando una bandera hecha con una sábana y escrita con un aerosol que decía "Las Malvinas son argentinas".




Diario del Mundial | Argentina 2 Inglaterra 1 | El himno que se cantó como nunca en la cancha, en el estadio y en cada lugar donde había un argentina o un argentino

Crónica incompleta de un partido inolvidable, desde la salida de los equipos a la cancha hasta los cambios de Scaloni que hicieron temblar los cimientos ingleses. Todo lo demás, queda en la historia grande del fútbol argentino.
​Himnos
​Sonó primero el del equipo europeo, que fue tapado por los cantos de la hinchada argentina con el clásico "el que no salta es un inglés". Los ingleses intentaron hacer lo mismo, pero los jugadores, tocados en una fibra sensible, inesperadamente explotaron cantando con fiereza el himno propio. Nunca se cantó la composición de Vicente López y Planes como hoy. Fue tan estremecedor como increíble. ¿Efecto Malvinas? Puede ser. ¿El recuerdo de Maradona? Seguramente. Pablo Alabarces, por favor, vení y explicanos por qué se cantó así.

Digresión: esto es cine
​¡Qué película El partido! El documental realizado por Juan Cabral y Santiago Franco, presentado este año en Cannes y estrenado en mayo en nuestro país, no superaba las ocho butacas por función —en promedio—. Sin embargo, al reponerse días antes de la semifinal, llenó todas las salas y se compartió la música que todavía emana de ese acontecimiento deportivo, dicho por Andrés Burgo, el Aleph del fútbol argentino.

La previa fue infernal
​Desmentimos a Reynaldo Sietecase: contrariamente a lo que suele decir, este partido demuestra que el fútbol es una de las cosas importantes que está dentro de las cosas más importantes. No hay discusión al respecto. Es importante.

Crónica del partido
​Min 1:27 Paredes lo tira a Bellingham. Con ese gesto pareciera decirle: "Acá va a ser duro". El partido es una batalla campal. No le dieron falta a Messi y Enzo pegó. Terror a la roja propia y al VAR que, debo decir con sinceridad, más nos ayudó que perjudicó.
​Hasta el tiempo de hidratación hubo demasiada tensión; esta pausa fue un alivio. Hasta ahora, Spence fue quien me causó más estupor. A eso sumémosle un miedo estructural: Jude Bellingham y Harry Kane.
​Min. 37 Messi levantó al estadio, le hacen una falta y ellos reciben amarilla. Luego Bellingham escapaba y Lisandro Martínez cortó con falta: también recibe amarilla. Partido tensísimo. Llegó el final del primer tiempo y la sensación fue de alivio.
​El segundo tiempo empezó más jugado y un poco menos tenso. Argentina tuvo dos llegadas con Julián Álvarez que, si bien no terminaron siendo muy claras, llevaron algo de peligro. Hasta que, en un ataque inglés, Kane armó una gran jugada, desbordó, y Anderson se anticipó a Molina para empujar el balón a la red.
​A partir de ahí el trámite del partido cambió. Messi comenzó a aparecer y, en la última antes del hydration break, tiró un centro para Nico González —que había ingresado minutos antes—; este cabeceó a las zapatillas de Pickford, quien realizó una de las mejores atajadas del mundial.
​Min. 71 Entra Montiel por Molina, De Paul por Simeone y Otamendi por Lisandro Martínez (por precaución ante su amonestación).
​¡Palooooo! Dios mío. Cabezazo de Mac Allister que da de lleno en el poste y nadie puede capturar el rebote.
​Min. 81 Entra Lautaro por Tagliafico. Estamos atacando por todos lados y la pelota no entraaaaaa...

​Las últimas líneas que escribí:
​Minuto 85 ¡Bomba de Enzo Fernández, goooooolllll...! 1 a 1, ahora a ganarlo. ¡Hay que ganar!

PostScryptum 
De acá en más, ya no hay texto; ya no tomé una nota más... Vino la gran jugada de Messi desbordando por derecha y tirando el centro con su pierna menos hábil a la cabeza de Lautaro Martínez. Lo que siguió después será la historia que ya vimos y que nunca vamos a olvidar.

La victoria y los festejos estaban en su cenit, pero faltaba algo más. Esta generación de futbolistas, que siempre se mostró ajena a cualquier consigna política, levantó una bandera que había sido tema de discusión desde que terminó el partido con Suiza: la cuestión Malvinas.
​Y los jugadores, cuando ya nadie lo esperaba, en el epicentro de los festejos, sacaron ese trapo blanco con la leyenda escrita en letras negras:

​Las Malvinas son argentinas.



lunes, 13 de julio de 2026

Diario del Mundial | Argentina vs. Inglaterra: Por favor ¡Usemos la camiseta azul!

¿Jugaremos contra Inglaterra con la camiseta azul? Anoche, mientras dormía, recién dormido, me sonó el celular. Era una notificación deluxe: después de las 22 horas suena solamente si son los vínculos más cercanos, "por cualquier cosa". Porque así somos los supersticiosos. No vaya a ser cosa que apaguemos el celular y, mejor no, dejemos acá, que como dice Antonio Di Benedetto en El silenciero, "las cosas malas confunden la mención con la llamada". Vuelvo a la notificación: era un amigo que me mandaba una noticia de un portal poco prestigioso que decía que el presidente de la AFA haría una presentación formal ante la FIFA para utilizar la camiseta azul. 

La tarde anterior, cuando el partido con Suiza pasó a formar parte del pasado habíamos comentado este tema, que para ganar la semifinal había que estar en todos los detalles, y uno de ellos era la cuestión de la indumentaria. Hicimos el repaso y vimos que usamos la celeste y blanca tradicional, la titular en los siguientes partidos:

Mundial 1966. Derrota 0-1. El día de la polémica expulsión del capitán del seleccionado argentino Antonio Rattín. El árbitro era el alemán Rudolf Kreitlen y echó al mediocampista de Boca por protestar. Cuando terminó el partido dijo "me miró mal. Por eso me di cuenta de que me había insultado". La situación era tan confusa que nadie comprendía lo que sucedía. El árbitro no hablaba español y Rattín no hablaba alemán ni inglés. Solo a través de gestos corporales el referí lo invitaba a retirarse del campo de juego. Los espectadores ni los relatores radiales en el estadio no comprendían tampoco toda esta situación hasta que el jugador argentino abandonó la cancha, no sin antes estrujar el banderín con los colores británicos que señalizaban el área del córner. Fue a partir de ese partido que se pensó en un lenguaje propio para el fútbol, que trascienda los idiomas de los cinco continentes, y así surgieron las tarjetas amarilla y roja. Argentina jugó de celeste y blanco, short negro y medias ¡grises! Inglaterra, todo de blanco pero que no fue impoluto: ganó la final y salió campeón con un gol en donde la pelota no atravesó la línea del arco. Pero esa es otra historia.


Amistoso 1980. Derrota 1-3. Maradona hizo una jugada algo parecida a la que hará seis años después en México, sólo que en lugar de intentar eludir al arquero, pateó a la derecha de este y la pelota salió apenas desviada. Es conocida la anécdota en la que el mismo Diego relata que cuando terminó ese partido su hermano menor Hugo le dijo "tenías que haber intentado enganchar y eludir al arquero en lugar de patear al segundo palo". Argentina jugó con camiseta tradicional, pantalón y medias negras. Inglaterra, camiseta blanca con vivos azules y rojos, shorcitos azules y medias blancas.

Mundial México 1986. Victoria 2 a 1. ¡Qué decir! El día de la mano de Dios y del mejor gol de toda la historia de los mundiales, la apilada histórica, el del barrilete cósmico (inmortal relato de Víctor Hugo Morales). La FIFA, organización del torneo, dispuso que a la Argentina le tocaría usar la camiseta suplente, o sea, la azul. La azul ya la había usado el partido anterior, ante Uruguay, con triunfo 1 a 0 con gol de Pedro Pablo Pasculli. Pero el DT argentino Carlos Salvador Bilardo no estaba de acuerdo en usar otra vez esa camiseta porque la tela era muy pesada, no tenía los agujeritos de ventilación y entonces, lo increíble: Bilardo mandó a comprar camisetas en casas de deporte de México en la que sus telas sean livianitas. Luego, comprarían aparte los números (que eran metalizados) para ponerles a las camisetas. El escudo de AFA les fueron arrancadas a otras prendas y las empleadas de la concentración cosieron uno por uno en cada camiseta. Esta historia está contada de manera magistral en el libro El partido, de Andrés Burgo, que además, sirvió para el documental presentado hace unos meses en Cannes, bajo el nombre homónimo y que recomiendo fervorosamente. De ahí saqué la frase más linda para sobre este partido que ningún director de cine hubiera podido hacer mejor: ese Argentina 2 Inglaterra 1 es El Aleph del fútbol argentino; realmente, ahí se encuentra todo. Digresión: lo que no recuerdo es por qué Inglaterra jugó con un pantaloncito corto celeste. Todo lo que pueda escribir de acá en más sobre este partido, será redundante.


Amistoso en Wembley. 2 a 2. Si bien fue un amistoso, ese partido generó una gran alegría. El ciclo Bilardo había terminado después del subcampeonato en Italia 90. El "Coco" Basile asumió y rápidamente sintonizó con el pueblo futbolero. Todavía no se contaban los partidos que harían un invicto inolvidable, hasta la derrota de Barranquilla ante Colombia y luego después el 0-5 en el Monumental. Faltaban un mes para que comenzara la Copa América de 1991 y que se ganara jugando un fútbol de alto vuelo. Todavía Batistuta no estaba en el plantel: rompía redes rivales para Boca en el Clausura 91 que finalmente lo llevaría a ganarse un lugar para la lista de que jugaría en Chile. Ese partido de Wembley se jugó un sábado a la mañana. Perdíamos 0 a 2, no sé si con baile pero más o menos. Pero dos córnes ejecutados por el "Turco" Mohamed, conectados, primero por el "Turco" García y luego por Darío Franco sellaron la igualdad. No se podía perder contra Inglaterra. Y no se perdió. Ese día, Argentina con su indumentaria tradicional e Inglaterra con camiseta y medias rojas, pantalón blanco.


Mundial Francia 1998. 2 a 2 y a Cuartos de final por penales. Partido dramático. Para el infarto. Comenzamos ganando con un gol de penal de Gabriel Batistuta, que ya era uno de los delanteros más importantes del mundo. Recuerdo que mi hermano, que había visto el sub-20 de Malasia en el 97 me dijo, "Ojo con Michael Owen". Apenas hizo el gol Bati, envalentonado le dije a mi hermano "¿Quién es ese Owen? ¿Quién es ese Owen?". Minutos después corrió casi desde Londres, desparramó a todo el equipo argentino, dejó plantado a Chamot y al "Ratón" Ayala (hoy integrante del cuerpo técnico de Scaloni), y Sergio, que había permanecido en silencio ante mi bravura anti-Owen solamente dijo: Ahí lo tenés a Owen..
Inglaterra volvió a convertir; estábamos 1-2 abajo. Sobre el final del PT en una jugada del laboratorio de Daniel Passarella, DT nuestro, un tiro libre tan hermoso como sopresivo, el "Pupi" Zanetti clavó un remate de zurda en el ángulo de David Seaman y 2 a 2. Uno de los hechos inolvidables de esta serie fue la reacción de Beckham que agredió más simbólicamente que con violencia al "Cholo" Simeone, que supo capitalizar el contacto e hizo expulsar al pibito inglés. En el partido ya no hubo más goles y no quedaba otra que ir a penales. Apareció "Lechuga" Roa que atajó dos, gana Argentina 4 a 3 y don´t cry for me England. En Cuartos nos cruzamos con Países Bajos, y entre Kluivert y Bergkamp nos dejaron afuera. Esa noche Argentina jugó vestida de azul e Inglaterra toda de blanco. La magia de la camiseta azul argentina sigue intacta...


Amistoso. Año 2000. Despedida del mítico estadio de Wembley. Empate 0 a 0. Las crónicas de la época describieron al partido como un partido tan feo como aburrido, en el cual ninguna de las dos selecciones tomaron riesgos para obtener la victoria. Argentina vistió su uniforme tradicional de la marca de paso efímero como patrocinador de la indumentaria de la AFA, Reebok (con pantalones azules y medias blancas). Inglaterra jugó con camiseta y medias rojas, y pantaloncitos blancos.



Corea-Japón 2002. 0-1. La revancha de Beckham y el pase de la "Bruja" Verón al cartel de Fujifilm y el mundo según el Loco Bielsa. El mundial organizado por primera vez por dos países fue casi un mundial fantasma. Por estas latitudes, y por la diferencia horaria, se vieron muy pocos partidos. Argentina llegaba como la gran candidata al título. En las eliminatorias y amistosos, el equipo de Bielsa volaba. Ni siquiera formar parte del "grupo de la muerte" asustaba a la hinchada argentina. El primer partido fue triunfo, victoria ante Nigeria con gol de Bati. El segundo partido era con Inglaterra. Beckham, que había sido expulsado en el mismo partido el mundial anterior, convertiría de penal y así lograba el triunfo el equipo inglés. En ese partido la "Bruja" Verón se ganó la antipatía de los hinchas por su mal nivel de juego. Nadie olvida el pase que le da el número 11 argentino a un compañero que no se ubicaría allí y la pelota seguiría su trayectoria hasta el cartel de la publicidad de Fujifilm. Lo recuerda todo el mundo, pero más mi hermano y yo porque los dos trabajábamos en la filial argentina y esa imagen se reprodujo en loop aun después del partido. Argentina llegaría al último partido con la obligación de ganarle a Suecia, pero no pudo ser: terminó 1 a 1. Lo impensado había sucedido. Argentina afuera del mundial en primera ronda, Argentina de regreso a casa. Volvamos a la indumentaria: ante Inglaterra, Argentina jugó con el uniforme tradicional, y su rival, nuevamente de rojo pero con los pantaloncitos blancos. 

El último amistoso fue en Suiza, en  2005. Fue triunfo inglés 2-3, con doblete de Michael Owen. Argentina jugó con la camiseta azul pero con pantalones blancos (esa combinación no daña la superstición ganadora de la camiseta azul), e Inglaterra con camiseta y medias blancas, y pantalón negro. Ese día, de no haber sido expulsado en un amistoso anterior, pudo haber jugado Lionel Messi, que se sentó en el banco de suplentes sin posibilibdad de ingresar junto al DT de ese momento, José Pekerman. El guion de la vida de Messi quiere que uno de sus últimos partidos sea con el rival al que nunca enfrentó hasta este miércoles 15 de julio, en Atlanta, cuando salga a disputar la semifinal del mundial 2026 de Estados Unidos.


Los números finales dicen que en los mundiales desde 1966 hasta el presente: 
  • Argentina ganó dos partidos en fase de eliminación directa en 1986 y 1998 (por penales).
  • Inglaterra ganó dos partidos en ronda de grupos, en el mundial de 1966 y 2002, en ambas ocasiones, Argentina jugando con su uniforme tradicional, albiceleste.
Vuelvo a la notificación del celular. Era mi amigo Carlitos que me decía que Chiqui Tapia iba a presentar formalmente ante la FIFA una solicitud para jugar con la indumentaria azul, a lo que le respondí para su tranquilidad: en estas cosas también hay que estar para ganar un mundial. Y me respondió con un emoji de una sonrisa. 

Veremos como termina la historia, con la ropa que usa cada selección. Y veremos lo que realmente importa este miércoles a partir de las 16 horas, lo que sucede adentro de la cancha.

Pero, ¿qué pasó en 1962? Obviamos este detalle porque según lo poco que se sabe sobre ese mundial, la camiseta que habría usado Argentina era de un tono azul, pero más cercano al gris. Como no hay precisión, mejor dejamos de lado ese encuentro, que dicho sea de paso, terminó con victoria de Inglaterra por 3 a 1. 


domingo, 12 de julio de 2026

Diario del Mundial | Argentina 3 vs. Suiza 1: Gran resultado para un triunfo ajustadísimo de un equipo de titanio


La selección de Scaloni puede sufrir un golpe durísimo, un empate inesperado, un partido que se comienza ganando y que luego se complica, pero como el titanio, no se rompe. Absorbe el impacto, sufre el shock, se asienta y vuelve a acomodarse lentamente sobre su eje. El calor del partido devuelve a los jugadores y cuerpo técnico la mística de ser el campeón mundial en vigencia de su título y como dicen los chicos ahora, hay que respetar los rangos. 

Cuando ya no quedaba espacio y las energías tocaban el rojo en la barra del estado físico, Julián Álvarez sacó un bombazo soñado —como el de Maxi a México en 2006, como el del Cani a Nigeria en el 94— y clavó el 2 a 1 en el 107 del tiempo suplementario. Un gol que gritamos todos y todas hasta quedarnos sin voz, porque por fin podíamos quebrar a Suiza.
​Costó muchísimo. Demasiado. Después, también en la prórroga, vino el gol del alivio: el de Lautaro Martínez. Para sellar el 3 a 1 final. A festejar, a descansar y a pensar en Inglaterra, el partido "mito", ese que Lionel Messi nunca jugó, ni siquiera en un amistoso. Justo contra Inglaterra se avecina un cruce dificilísimo. Ganarlo, aunque sea 1 a 0 con un gol en contra, sería tan glorioso como épico. Pero esa será otra historia; todavía está muy caliente el partido contra los suizos.

​El juego, el partido ya lo vieron y lo saben todo; pronto leerán en los medios especializados sobre los aspectos técnicos y tácticos. Acá solo quiero decir que se sufrió tanto porque no queríamos despedirnos en cuartos; porque nos había tocado el rival que, de haber podido elegir, hubiésemos elegido; porque está buenísimo jugar con el parche dorado, y porque sabemos que el resto del mundo respeta al equipo de Scaloni y admira a Messi.

​Pero me escapo de Suiza otra vez, vayamos al próximo miércoles. Con cierto miedo y algo de recelo, me digo que, de los cuatro semifinalistas, Argentina es el menos candidato, que es la selección que más debe mejorar. Pero también sabemos que los partidos hay que jugarlos. Y ese se jugará bajo el aura protectora del otro gran 10 de nuestro fútbol: Diego Armando Maradona.

​Post Scriptum: No tengo cábalas; no me gusta quedar rehén de prácticas que, de no darse el resultado, me harían sentir responsable. Pero cuando finalizaba el tiempo regular del partido escuché gritos: no eran claros, pero sonaron como goles que no llegaron. Decidí ponerme los megaauriculares que tengo y puse música a todo volumen. Ya ningún grito invadiría alguna incidencia sobre el partido. ¿Qué canciones elegí? Las que se escuchan en la pausa de hidratación: Titanium de David Guetta (la versión de este mundial) y Livin' On a Prayer de Bon Jovi. No tengo dudas de que para el próximo partido tendré preparados estos auriculares azules y la playlist con estas canciones.

sábado, 11 de julio de 2026

Adiós Jayden Adams (jugador de Sudafrica) | No hay tiempo para escribir

Uno siempre es menos de lo que realmente es. Y mucho menos respecto de lo que quiere ser. Llevado esto a la escritura, uno escribe algo que no llega a ser lo que quiso escrito. Consciente de eso, se escribe, se deja reposar como si fuera una masa que tiene que levar o asentarse, pasado el tiempo se relee. Sobreviene la corrección. Se vuelve a leer. Tal vez, ahora sí, se publica. El tiempo de todo este proceso depende de la materialidad del texto, no es el mismo tiempo el de una nota de coyuntura, o un texto ensayístico, ni pensar si fuera un poema o un texto literario, cuyo tiempo puede estirarse hasta el infinito, por ende, el peor final de ese texto, no terminar de hacerse nunca.
Así me pasó durante este mundial, sobre el cual iba escribiendo algunas misceláneas. Qué me fijo tal cita de Alejandra Pizarnik sobre el libro de Job de la Biblia, que cito a César Aira emulando a Pizarnik, que averiguo el PBI de Noruega, donde juega el ídolo de los niños y niñas del mundo, Erling Haaland, (doy fe, en el colegio de mi hija menor y de varios hijos de amigos me advierten de este fenómeno), que investigo sobre la dolarización ecuatoriana, que comparo el recorrido sensorial y emotivo entre la selección Argentina de Bilardo en Italia 90 con la Scaloneta versión EE.UU. 2026, y de pronto, así como si nada, me cae la noticia de la muerte de Jayden Adams, de 25 años, figura del seleccionado sudafricano e integrante de Mamelodi Sundowns, equipo que conocimos por haber jugado el mundial de clubes el año pasado. Qué efímero todo. Que rápido pasan las cosas...
No sé. Seguramente no tenga nada que ver, pero por cosas como estas pienso que si hay deseo de escribir, hay que sentarse y escribir.