sábado, 11 de julio de 2026

Adiós Jayden Adams (jugador de Sudafrica) | No hay tiempo para escribir

Uno siempre es menos de lo que realmente es. Y mucho menos respecto de lo que quiere ser. Llevado esto a la escritura, uno escribe algo que no llega a ser lo que quiso escrito. Consciente de eso, se escribe, se deja reposar como si fuera una masa que tiene que levar o asentarse, pasado el tiempo se relee. Sobreviene la corrección. Se vuelve a leer. Tal vez, ahora sí, se publica. El tiempo de todo este proceso depende de la materialidad del texto, no es el mismo tiempo el de una nota de coyuntura, o un texto ensayístico, ni pensar si fuera un poema o un texto literario, cuyo tiempo puede estirarse hasta el infinito, por ende, el peor final de ese texto, no terminar de hacerse nunca.
Así me pasó durante este mundial, sobre el cual iba escribiendo algunas misceláneas. Qué me fijo tal cita de Alejandra Pizarnik sobre el libro de Job de la Biblia, que cito a César Aira emulando a Pizarnik, que averiguo el PBI de Noruega, donde juega el ídolo de los niños y niñas del mundo, Erling Haaland, (doy fe, en el colegio de mi hija menor y de varios hijos de amigos me advierten de este fenómeno), que investigo sobre la dolarización ecuatoriana, que comparo el recorrido sensorial y emotivo entre la selección Argentina de Bilardo en Italia 90 con la Scaloneta versión EE.UU. 2026, y de pronto, así como si nada, me cae la noticia de la muerte de Jayden Adams, de 25 años, figura del seleccionado sudafricano e integrante de Mamelodi Sundowns, equipo que conocimos por haber jugado el mundial de clubes el año pasado. Qué efímero todo. Que rápido pasan las cosas...
No sé. Seguramente no tenga nada que ver, pero por cosas como estas pienso que si hay deseo de escribir, hay que sentarse y escribir.

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