Dallas, 22 de junio, ayer. Argentina le ganó 2 a 0 a Austria con dos goles de Messi, el primero, el de su marca registrada: recibe un pase del lateral izquierdo cerca del punto del penal, y Messi, que siempre está llegando a esa zona, remata abajo, a la derecha del arquero. El segundo fue un gol que debió ser de Julián Álvarez, Messi nunca pensó hacerlo él, pero tampoco, y acá la grandeza intelectual del diez, que no abandonó nunca la jugada, que la siguió expectante, y tras recoger diversos rebotes, incluso después hubo uno suyo, insistió y rayó la cancha con un remate fuerte entre infinitas personas de camisetas rojas y negras. Con el primero que hizo se convirtió en el máximo goleador de la historia de los mundiales. Con el segundo, ya le sacó al alemán Miroslav Klose dos de ventaja. Ah, no fue de penal (tuvo uno al comienzo del primer tiempo pero inesperadamente le erró al arco). Decía que no fue de penal; fue de jugada, de su catálogo, uno que hizo en muchísimas ocasiones, por ejemplo al Real Madrid, la noche que le mostró su propio nombre impreso en su camiseta azulgrana a las tribunas del Bernabéu; otro similar por Champions, al Arsenal de Inglaterra. Del partido vamos a decir poquito, para eso están las crónicas de gente que se dedica a eso. Solo por si algún desprevenido quiere le puedo contar que el partido fue picante, que los austríacos pusieron mucha intensidad, mucha pierna fuerte, que Argentina recogió el guante y que en los merecimientos, fue un claro ganador el equipo de Scaloni, pese a haber sufrido un poquito, sobre todo en el final, un cabezazo a cinco metros del arco que se fue desviado muy cerca.
Filadelfia, 22 de junio. Francia goleó, caminando, a Irak, 3 a 0. Dos goles de Mbappé, y sigue sumando: Francia tiene 6 puntos, Mbappé, 4 goles.
New Jersey, 22 de junio. Noruega 3 (dos de Halland), Senegal 2. Muy pobre lo de Senegal, pensé que iba a dar un poco más. Pero dos errores groseros de su propia defensa se convirtieron en goles vikingos, que dicho sea de paso, por ese gol del descuento de Sarr, achicó sus posibilidades de quedar primero en el grupo que comparte con Francia, si es que en el último partido conseguía el empate. Por un lado, mejor: si Noruega sale primero, algo que todavía puede suceder, pasaría a la llave que está del lado de Argentina. Conviene que Francia termine primero.
21 de junio. Domingo. Día del padre. El festejo más importante para los que tenemos hijos; al lado de esta efeméride, no existe el cumpleaños, ni para quiénes disfrutaban su "vuelta al sol".
Volvamos al mundial. Cinco partidos. España golea y juega bien, vence 4 a 0 a Arabia Saudita (jugó Lamine Yamal, se notó). Uruguay se da con el martillo en los dedos y empata con Cabo Verde que juega bien. Bielsa cada vez más comido y carcomido por el personaje que creó. Veremos qué pasa. Cómo sigue.
Bélgica no pudo con Irán, que hizo un golazo de jugada preparada pero por pocos centímetros el VAR anuló correctamente.
Japón bailó a un pobre Túnez 4 a 0.
Y de madrugada Egipto le dio vuelta el partido a Nueva Zelanda.
20 de junio. Día de la bandera en Argentina. No vi nada. Pero sabemos que Alemania le dio vuelta el partido a Costa de Marfil con dos goles de Udav.
Países Bajos, mi equipo sorpresa, ya lo dije, goleó 5 a 1 a Suecia.
El pobre Paraguay le ganó 1 a 0 a Túnez con lo justo y con un jugador menos ya que fue expulsado el flaquito Almirón por hablar tapándose la boca.
Y Ecuador de Beccacece igualó en cero con Curazao, de quien se pensaba que iba a perder más o menos fácilmente. Ay Enner Valencia, el gol que te erraste a los trece minutos.
Decía que no vi nada. Porque fue el día del taller de literatura rusa dedicado a Fiódor Dostoievski, donde analizamos Noches blancas (antes de Siberia), Memorias del subsuelo, Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov (pos Siberia). Y como textos complementarios a Arnold Hauser, Orlando Figes, Julia Kristeva y Sigmund Freud., Placer total, si se permite el sustantivo.
19 de junio. Ganó Brasil con lo justo, 3 a 0 a Haití. Marruecos 1 a 0 a Escocia (no pasa nada con esta querida selección). Y los Estados Unidos de Mauricio Pochettino ratificó el juego que mostró en su debut, al vencer 2 a 0 a la durísima Australia. ¿Se vienen los yanquis?
Cierro con una sensación: el mundial está buenísimo. Los equipos que juegan bien lo hacen muy bien y los flojos, no hacen papelones, más allá de algún error puntual. El VAR arbitra con justicia. Y se pierde poco tiempo cuando se quiere hacerlo correr para no jugar. Lo único malo ya se dijo: la pausa de hidratación.
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