¿Jugaremos contra Inglaterra con la camiseta azul? Anoche, mientras dormía, recién dormido, me sonó el celular. Era una notificación deluxe: después de las 22 horas suena solamente si son los vínculos más cercanos, "por cualquier cosa". Porque así somos los supersticiosos. No vaya a ser cosa que apaguemos el celular y, mejor no, dejemos acá, que como dice Antonio Di Benedetto en El silenciero, "las cosas malas confunden la mención con la llamada". Vuelvo a la notificación: era un amigo que me mandaba una noticia de un portal poco prestigioso que decía que el presidente de la AFA haría una presentación formal ante la FIFA para utilizar la camiseta azul.
La tarde anterior, cuando el partido con Suiza pasó a formar parte del pasado habíamos comentado este tema, que para ganar la semifinal había que estar en todos los detalles, y uno de ellos era la cuestión de la indumentaria. Hicimos el repaso y vimos que usamos la celeste y blanca tradicional, la titular en los siguientes partidos:
Mundial 1966. Derrota 0-1. El día de la polémica expulsión del capitán del seleccionado argentino Antonio Rattín. El árbitro era el alemán Rudolf Kreitlen y echó al mediocampista de Boca por protestar. Cuando terminó el partido dijo "me miró mal. Por eso me di cuenta de que me había insultado". La situación era tan confusa que nadie comprendía lo que sucedía. El árbitro no hablaba español y Rattín no hablaba alemán ni inglés. Solo a través de gestos corporales el referí lo invitaba a retirarse del campo de juego. Los espectadores ni los relatores radiales en el estadio no comprendían tampoco toda esta situación hasta que el jugador argentino abandonó la cancha, no sin antes estrujar el banderín con los colores británicos que señalizaban el área del córner. Fue a partir de ese partido que se pensó en un lenguaje propio para el fútbol, que trascienda los idiomas de los cinco continentes, y así surgieron las tarjetas amarilla y roja. Argentina jugó de celeste y blanco, short negro y medias ¡grises! Inglaterra, todo de blanco pero que no fue impoluto: ganó la final y salió campeón con un gol en donde la pelota no atravesó la línea del arco. Pero esa es otra historia.
Amistoso 1980. Derrota 1-3. Maradona hizo una jugada algo parecida a la que hará seis años después en México, sólo que en lugar de intentar eludir al arquero, pateó a la derecha de este y la pelota salió apenas desviada. Es conocida la anécdota en la que el mismo Diego relata que cuando terminó ese partido su hermano menor Hugo le dijo "tenías que haber intentado enganchar y eludir al arquero en lugar de patear al segundo palo". Argentina jugó con camiseta tradicional, pantalón y medias negras. Inglaterra, camiseta blanca con vivos azules y rojos, shorcitos azules y medias blancas.
Mundial México 1986. Victoria 2 a 1. ¡Qué decir! El día de la mano de Dios y del mejor gol de toda la historia de los mundiales, la apilada histórica, el del barrilete cósmico (inmortal relato de Víctor Hugo Morales). La FIFA, organización del torneo, dispuso que a la Argentina le tocaría usar la camiseta suplente, o sea, la azul. La azul ya la había usado el partido anterior, ante Uruguay, con triunfo 1 a 0 con gol de Pedro Pablo Pasculli. Pero el DT argentino Carlos Salvador Bilardo no estaba de acuerdo en usar otra vez esa camiseta porque la tela era muy pesada, no tenía los agujeritos de ventilación y entonces, lo increíble: Bilardo mandó a comprar camisetas en casas de deporte de México en la que sus telas sean livianitas. Luego, comprarían aparte los números (que eran metalizados) para ponerles a las camisetas. El escudo de AFA les fueron arrancadas a otras prendas y las empleadas de la concentración cosieron uno por uno en cada camiseta. Esta historia está contada de manera magistral en el libro El partido, de Andrés Burgo, que además, sirvió para el documental presentado hace unos meses en Cannes, bajo el nombre homónimo y que recomiendo fervorosamente. De ahí saqué la frase más linda para sobre este partido que ningún director de cine hubiera podido hacer mejor: ese Argentina 2 Inglaterra 1 es El Aleph del fútbol argentino; realmente, ahí se encuentra todo. Digresión: lo que no recuerdo es por qué Inglaterra jugó con un pantaloncito corto celeste. Todo lo que pueda escribir de acá en más sobre este partido, será redundante.
Amistoso en Wembley. 2 a 2. Si bien fue un amistoso, ese partido generó una gran alegría. El ciclo Bilardo había terminado después del subcampeonato en Italia 90. El "Coco" Basile asumió y rápidamente sintonizó con el pueblo futbolero. Todavía no se contaban los partidos que harían un invicto inolvidable, hasta la derrota de Barranquilla ante Colombia y luego después el 0-5 en el Monumental. Faltaban un mes para que comenzara la Copa América de 1991 y que se ganara jugando un fútbol de alto vuelo. Todavía Batistuta no estaba en el plantel: rompía redes rivales para Boca en el Clausura 91 que finalmente lo llevaría a ganarse un lugar para la lista de que jugaría en Chile. Ese partido de Wembley se jugó un sábado a la mañana. Perdíamos 0 a 2, no sé si con baile pero más o menos. Pero dos córnes ejecutados por el "Turco" Mohamed, conectados, primero por el "Turco" García y luego por Darío Franco sellaron la igualdad. No se podía perder contra Inglaterra. Y no se perdió. Ese día, Argentina con su indumentaria tradicional e Inglaterra con camiseta y medias rojas, pantalón blanco.
Mundial Francia 1998. 2 a 2 y a Cuartos de final por penales. Partido dramático. Para el infarto. Comenzamos ganando con un gol de penal de Gabriel Batistuta, que ya era uno de los delanteros más importantes del mundo. Recuerdo que mi hermano, que había visto el sub-20 de Malasia en el 97 me dijo, "Ojo con Michael Owen". Apenas hizo el gol Bati, envalentonado le dije a mi hermano "¿Quién es ese Owen? ¿Quién es ese Owen?". Minutos después corrió casi desde Londres, desparramó a todo el equipo argentino, dejó plantado a Chamot y al "Ratón" Ayala (hoy integrante del cuerpo técnico de Scaloni), y Sergio, que había permanecido en silencio ante mi bravura anti-Owen solamente dijo: Ahí lo tenés a Owen...
Amistoso. Año 2000. Despedida del mítico estadio de Wembley. Empate 0 a 0. Las crónicas de la época describieron al partido como un partido tan feo como aburrido, en el cual ninguna de las dos selecciones tomaron riesgos para obtener la victoria. Argentina vistió su uniforme tradicional de la marca de paso efímero como patrocinador de la indumentaria de la AFA, Reebok (con pantalones azules y medias blancas). Inglaterra jugó con camiseta y medias rojas, y pantaloncitos blancos.
Corea-Japón 2002. 0-1. La revancha de Beckham y el pase de la "Bruja" Verón al cartel de Fujifilm y el mundo según el Loco Bielsa. El mundial organizado por primera vez por dos países fue casi un mundial fantasma. Por estas latitudes, y por la diferencia horaria, se vieron muy pocos partidos. Argentina llegaba como la gran candidata al título. En las eliminatorias y amistosos, el equipo de Bielsa volaba. Ni siquiera formar parte del "grupo de la muerte" asustaba a la hinchada argentina. El primer partido fue triunfo, victoria ante Nigeria con gol de Bati. El segundo partido era con Inglaterra. Beckham, que había sido expulsado en el mismo partido el mundial anterior, convertiría de penal y así lograba el triunfo el equipo inglés. En ese partido la "Bruja" Verón se ganó la antipatía de los hinchas por su mal nivel de juego. Nadie olvida el pase que le da el número 11 argentino a un compañero que no se ubicaría allí y la pelota seguiría su trayectoria hasta el cartel de la publicidad de Fujifilm. Lo recuerda todo el mundo, pero más mi hermano y yo porque los dos trabajábamos en la filial argentina y esa imagen se reprodujo en loop aun después del partido. Argentina llegaría al último partido con la obligación de ganarle a Suecia, pero no pudo ser: terminó 1 a 1. Lo impensado había sucedido. Argentina afuera del mundial en primera ronda, Argentina de regreso a casa. Volvamos a la indumentaria: ante Inglaterra, Argentina jugó con el uniforme tradicional, y su rival, nuevamente de rojo pero con los pantaloncitos blancos.
El último amistoso fue en Suiza, en 2005. Fue triunfo inglés 2-3, con doblete de Michael Owen. Argentina jugó con la camiseta azul pero con pantalones blancos (esa combinación no daña la superstición ganadora de la camiseta azul), e Inglaterra con camiseta y medias blancas, y pantalón negro. Ese día, de no haber sido expulsado en un amistoso anterior, pudo haber jugado Lionel Messi, que se sentó en el banco de suplentes sin posibilibdad de ingresar junto al DT de ese momento, José Pekerman. El guion de la vida de Messi quiere que uno de sus últimos partidos sea con el rival al que nunca enfrentó hasta este miércoles 15 de julio, en Atlanta, cuando salga a disputar la semifinal del mundial 2026 de Estados Unidos.
- Argentina ganó dos partidos en fase de eliminación directa en 1986 y 1998 (por penales).
- Inglaterra ganó dos partidos en ronda de grupos, en el mundial de 1966 y 2002, en ambas ocasiones, Argentina jugando con su uniforme tradicional, albiceleste.






