viernes, 27 de diciembre de 2024
Cine | La metamorfosis: Lobster, de Yorgos Lanthimos
viernes, 15 de noviembre de 2024
Ruleta rusa (parte I)

Desde hace un tiempo estoy leyendo literatura que tiene que ver con la ludopatía y el mundo de las apuestas. Pocos días atrás hablé brevemente de Responso, El jugador, y La verdad de una noche, y del ensayo de Johan Huizinga Homo ludens.
Gracias a esta historia Cârtárescu comenzó a trascender las fronteras de Rumania, su país natal, comenzando a tener una notable proyección internacional.
sábado, 2 de noviembre de 2024
Apuestas, deporte y literatura | Huizinga, Dostoievski, Saer y Sol Montero
Antes de continuar, una aclaración: trataré de decir apostar en lugar de jugar. La apuesta va de la mano del juego pero no es constitutiva de él. No se puede apostar si no hay "juego", pero se puede jugar sin apostar: esa es una diferencia capital, lo que hace a la pureza del espíritu del juego.
Jugar es otra cosa, de la forma que sea, el deporte practicado en un modo amateur (es importante señalar que el deporte en su carácter profesional lo lúdico fue cediendo cada vez más su lugar, volveré sobre este punto), una competencia, una prenda, un desafío: tratar de adivinar cuál de las dos gotas de una lluvia que se deslizan por la ventana de un vidrio caerá primero, no deja de ser un juego.

"Los animales no han esperado a que el hombre les enseñara a jugar. Con toda seguridad podemos decir que la civilización humana no ha añadido ninguna característica esencial al concepto de juego. Los animales juegan, lo mismo que los hombres. Todos los rasgos fundamentales del juego se hallan presentes en el de los animales. Basta con ver jugar a unos perritos para percibir esos rasgos. Parecen invitarse mutuamente con una especie de actitudes y gestos ceremoniosos. Cumplen con la regla de que no hay que morder la oreja al compañero. Aparentan como si estuvieran terriblemente enfadados. Y, lo más importante, parecen gozar muchísimo con todo esto (...)
(...) Podemos ya señalar un punto muy importante: el juego en sus formas más sencillas y dentro de la vida animal, es ya algo más que un fenómeno meramente fisiológico. El juego traspasa los límites de la biología: es una función llena de sentido. Todo juego significa algo".
En ese libro, Huizinga también tratará de demostrar que el juego auténtico, en su dimensión pura, está enlazado de manera estrecha con la belleza.
"La cualidad de «ser bello» no es inherente al juego como tal, pero este propende a hacer acompañar de toda clase de elementos de belleza. Ya en las formas más primitivas del juego se engarzan, desde un principio, la alegría y la gracia. La belleza del cuerpo humano en movimiento encuentra su expresión más bella en el juego. En sus formas más desarrolladas este se halla impregnado de ritmo y armonía, que son los dones más nobles de la facultad de percepción estética con que el hombre está agraciado. Múltiples y estrechos vínculos enlazan el juego a la belleza".
Esta belleza tiene que ver con el aspecto emancipatorio y superador del cuerpo, e incluyen distintos factores como puede ser una alimentación sana y adecuada, un buen descanso, y sobre todo, la expresión armónica del movimiento.
***

Como si fuera una vuelta más de la bolilla blanca en la ruleta después de escuchar el "no va más", firmó un contrato con un editor en julio de 1865 en el que se comprometía a entregar una novela para noviembre de ese año, o sea, el plazo era de cinco meses. En caso de no cumplir con lo pactado, perdía los derechos de todos sus libros publicados hasta ese momento y también debía devolver el anticipo que había recibido cuando firmó el contrato.
Poco tiempo antes había firmado un contrato con otro editor por una novela que iba a ser tal vez la más leída del autor moscovita, la que dio vida a Rodión Raskólnikov: estamos hablando de Crimen y castigo ¿Qué fue lo llevó a Dostoievski a ponerse bajo tanta presión? Las deudas siderales que había contraído.
El tiempo pasaba, transcurría, volaba. Precisó armarse de un método: por la mañana escribiría Crimen y castigo; por la tarde, El jugador. Sin embargo, por más dedicación que le pusiera, el tiempo no le alcanzaba. Entonces, decidió contratar a Anna Grigórievna Snítkina para mecanografiar sus novelas. La historia que sigue es un poco más conocida. Dostoievski entregó a tiempo El jugador (la escribió en tan solo tres semanas, Anna Grigórievna se convertiría en su esposa y madre de sus hijos cuatro hijos: Sonia, Liubov, Fiódor y Alekséi.
Los problemas en la vida de Dostoievski y su familia prosiguieron: el asedio de los acreedores, la convulsión en el mundo de las ideas políticas, las enfermedades como el asma y la epilepsia, cambiaban de ciudades y de países de residencia. Y su literatura, afortunadamente, también continuó. El idiota, Los demonios, entre otras más y su última novela, una de las obras maestras de la literatura universal, que originalmente iba a ser publicada en dos partes y finalmente quedó la primera, la única: Los hermanos Karamázov.
Para leer más sobre el encuentro entre Dostoievski y Anna, por Daniel Gigena
***
Los casinos "analógicos", el barco flotante de Puerto Madero, el casino de Mar del Plata, los hipódromos, los bingos en innumerables ciudades de todo el país con sus máquinas electrónicas, son algunos de los lugares más reconocidos donde se apuesta, de modo legal. Pero los espacios de la ludopatía trascendieron y también fueron alcanzados por el desarrollo tecnológico: proliferan y ganan espacio cada vez más en los soportes digitales. No cuesta casi nada descargar una app en la computadora o en el celular.
Pero todo mundo formal tiene su contracara. Hay "casas" de apuestas clandestinas donde los requisitos solicitados casi son inexistentes, tan flexibles que habilitan la trampa: cualquier persona puede apostar, basta con sumarse a un grupo de whatsapp para participar de las apuestas, que si bien son clandestinas, no dejar de mover sumas cuantiosas de dinero.
En estos tiempos, la "estrella" del mundo de las apuestas son las deportivas. Una observación: su exhibición y mostración se vuelve ostentación. Lejos está de sentirse vergonzante; no necesita estar en las sombras, no se ocultan, no hay "secreto". Están por todos lados. Basta con mirar los sponsor de varias de las camisetas más importantes de fútbol argentino y del resto del mundo para ver su altísima visibilidad.
Dos consecuencias. La primera. Los problemas que está causando en adolescentes (por supuesto, que atraviesa a todas las franjas etarias, pero esta tenía una menor incidencia en las apuestas de las "juegos" clásicos como la ruleta). La explosión de las apuestas con el deporte: ya no se "juega" a quién ganará, o por cuánto, sino hasta variables más complejas: ¿Quién será expulsado? ¿Cuántos tiros de esquina tendrá x equipo en el primer tiempo? ¿Qué equipo sacará el primer lateral? Las variantes y después las combinaciones son tantas que exasperan. Pero el efecto a quiénes apuestan es otro: seducen.
La segunda. Al principio de este texto decía que jugar era otra cosa, de la forma que sea, y que el deporte en su dimensión amateur estaba dentro de él. Con lo que escribió en 1938 pienso que si Huizinga viviera en nuestra contemporaneidad y observara el desarrollo que tuvo el deporte profesional en todo el mundo, especialmente en los que generan mayor audiencia y convocatoria, estaría aterrado con todo lo que está sucede alrededor del juego. Sólo el fútbol y el tenis nos han dado muchísimos escándalos en estas últimas tres décadas.
A fines de la primera mitad del siglo pasado Huizinga decía lo siguiente:
"El desarrollo del deporte, a partir del último cuarto del siglo XIX, nos indica que el juego se concibe cada vez más con mayor seriedad. las reglas se hacen más rigurosas y se elaboran más al detalle. Las performances son cada vez más altas. Con esta creciente sistematización y disciplina del juego se pierde, a la larga, algo de su puro contenido lúdico. Este se manifiesta en la distinción de los jugadores profesionales y aficionados.
La perfección con que la moderna técnica social incrementa el efecto exterior de las demostraciones de masas, no consigue por ello que ni las olimpíadas ni los campeonatos internaciones, que gozan de tan buena propaganda, se conviertan en una actividad creadora de cultura.
Esta concepción se opone directamente a la opinión corriente según la cual el deporte representaría en nuestra cultura el elemento lúdico en su grado máximo. El juego se ha hecho demasiado serio, y el estado de ánimo propio del juego ha desaparecido más o menos de él".
***
Es una breve historia (el tiempo del relato comprende no más de seis horas) pero densa, donde se evidencia con furor la angustia y la precariedad de la existencia. Es también la novela de la mentira. Porque para los jugadores, los apostadores compulsivos, primero el ocultamiento y luego la mentira, son dos de los rasgos que se van acentuando a medida que la patología avanza.
***
Esta obra de casi 160 páginas está escrita en primera persona, su prosa es fluida y sus descripciones precisas, demostrando además, un dominio notable de la intertextualidad, tanto entre géneros como en autores (con Cicatrices de Saer, con El jugador de Dostoievski, Antoine Gombaud, Georges Bataille).
La historia nos cuenta de Ana, una joven investigadora que viaja a Francia para terminar sus tesis doctoral sobre el mundo de las apuestas y los juegos de azar. Sin embargo, pronto descubrimos que la trama va más allá de la investigación académica "Les jeux de hasard et d' argent" y su experiencia en la vida universitaria francesa.
Ana se encuentra en medio de dos vínculos muy fuertes: hacia el pasado, la relación con Charly, su padre, su historia, los recuerdos que empiezan a encajar como las piezas de un rompecabezas caótico y del que nunca se podrá obtener la figura perfecta; y en el presente inmediato, la relación con su novio Gino. Los dos, padre y novio, afectados por la adicción a las apuestas compulsivas.
Prueba de la exquisitez de su capacidad de reflexión sobre el azar nos encontramos con citas como esta:
"La física permite calcular dónde va a estar exactamente ubicado el planeta Saturno dentro de cien mil años, pero no puede predecir en cuál de las treinta y siete casillas de una pequeña ruleta va a caer la bolita. Él lo sabía, todos los saben, y sin embargo..."
A diferencia de las otras novelas que mencionamos como El jugador y Responso la novela de Sol Montero se enfoca en las personas que atraviesan la patología que atraviesan sus seres queridos. La autora santacruceña explora muy bien la vulnerabilidad humana sin regodearse en esos padecimientos.
Por último, vale destacar que La verdad de una noche evita la moralización, optando por una respuesta emancipatoria que muestra que, a veces, la voluntad puede imponerse sobre los fantasmas.
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sábado, 5 de octubre de 2024
Las horas felices, Pascal Quignard
domingo, 15 de septiembre de 2024
Un domingo más
No se puede decir así como si nada "un domingo más"
como si los domingos que ya vivimos
hayan sido todos los domingos de la historia
incluso el de la resurrección más conocida
que dicho sea de paso
tal vez sea la única
pero que haya sido única
no significa que haya sido cierta
Sí. Sí
fue escrita, quedó registrada, documentada, sellada
sin embargo, volvemos a lo de siempre:
la relación entre la escritura y la verdad
la crónica y la ficción
¿Quién escribió la Biblia?
La respuesta obvia, no, por favor
los nombres de siempre ya los conozco
Juan, Mateo, Lucas y Marcos
No importa, menos que menos fue el Espíritu Santo
Ya me distraje, me desvié de lo importante
el tema de los domingos
Necesito concentrarme, y para eso, tengo que hacer un esfuerzo
vuelvo al tema de los domingos
El de hoy no se trata de un domingo más
es uno de los contados domingos que me queda por vivir
Como se dice en el barrio "no es joda"
Hice una simple cuenta
Los domingos que viví hasta ahora fueron unos 2444
2444 es un número grande pero si cambiamos la perspectiva, tampoco son tantos
¿A cuántos de esos 2444 le di el valor que se merecía?
Cerca de esa cifra deben ser los que no recuerdo
Primero, porque era chico
Segundo porque ni se me ocurría contarlos
Tercero porque "hacía"
no importa si era dormir, porque los domingos son para dormir
o para ir a la cancha a ver fútbol
o para estudiar
o para mirar películas
o para visitar familiares
o hacer un asadito en el Tigre con una novia
o para arreglar una pared
o un techo (o al menos intentarlo)
o el flotante del depósito del baño
o arreglar un velador en cortocircuito
o cambiar lámparas quemadas
o para ir al supermercado y después hacer una rica comida a la noche
Para eso y tantas cosas los domingos que pasaron
Cambio de tema
pensar pensé todo el día
pienso todo el tiempo
aunque no siempre piense bien
Qué fácil me voy del tema, por dios, dios mío
¿Cómo se me va a dar por por contar los domingos?
Pese a que estaba un poco triste y otro tanto melancólico hoy también hice cosas
me desperté temprano
me bañé
leí un poco en casa
había quedado con un amigo en ir a desayunar
fui, hablamos
volví, acomodé la casa
comí liviano porque quiero bajar de peso
el peso me atormenta
Descolgué la ropa de la soga
la acomodé
hice café
cociné para la semana
escuché música
mi tema preferido de la tarde fue Vida, de Hormiga Negra
Ahora no estoy tan triste
No creo que esté angustiado
o un poquito
Sí, la verdad que sí
un poco ansioso estoy
Quizá me haga bien salir
voy a salir
Algo de ganas me quedan
No había pensado en lo finito que son los domingos
Cada domingo no es un domingo más
Ahora soy consciente de eso
Salgo
Agarro el celular, las llaves
también un libro
voy a tomarme un café en un lugar que no haya tanta gente
¿Cuántos domingos me quedan?
Taller de Lectura “Bahía Blanca”, una novela de Martín Kohan
Otras gozan de su existencia en el plano imaginario como la Santa Teresa de Roberto
Bolaño, la zona de Juan José Saer, la Santa María de Juan Carlos Onetti y la
Macondo de Gabriel García Márquez, pese a tener un claro anclaje en ciudades
reales.
Bahía Blanca será la ciudad donde transcurre la mayor parte de la trama de la
novela de Martín Kohan (también en Ingeniero White)
⚠️
Atención: "Blanca", "White", "dejar la mente en
blanco", "olvidar"⚠️
Bahía Blanca, Ingeniero White. Palermo, Caballito, Inolvidable la descripción y
narración del viaje por la histórica ruta 3, de tanto peso simbólico para la Argentina
(su opuesto es nuestra cool ruta 40), y que nada tiene que envidiarle a
la marketinera ruta 66 estadounidense
Bahía Blanca es elegida por el personaje ya no para recordar sino para olvidar
todo. ¿Qué es todo? Es lo que vamos a descubrir leyendo cada una de las páginas
de esta magnífica novela.
¿Y qué es Bahía Blanca después de todo? Una novela de amor y
desesperación que los lectores no podrán olvidar jamás
🗓️
Sábado 19 de octubre, 17 h
💻
Modalidad Virtual
📌 Actividad arancelada
Para más información:
📧serodino@gmail.com
domingo, 4 de agosto de 2024
Poesía | Jacques Prévert: "Este amor"
![]() |
Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, Francia) |
ESTE AMOR
Este amor
Tan violento
Tan frágil
Tan tierno
Tan desesperado
Este amor
Bello como el día
Y malo como el tiempo
Cuando hay mal tiempo
Este amor tan verdadero
Este amor tan hermoso
Tan feliz
Tan alegre
Y tan irrisorio
Temblando de miedo como un niño en la en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en medio de la noche
Este amor que da miedo a los otros
Que los hacía hablar
Que los hacía palidecer
Este amor acechado
Porque lo acechábamos
Acosado herido pisoteado rematado negado olvidado
Porque lo acosamos herimos pisoteamos rematamos negamos olvidamos
Este amor íntegro
Tan vivo aún
Y soleado
Es el tuyo
Es el mío
Es el que ha sido
Es algo siempre nuevo
Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Juntos podemos los dos
Ir y venir
Podemos olvidar
Y después volvernos a dormir
Despertarnos envejecer sufrir
Volvernos a dormir
Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Empecinado como un borrico
Vivo como el deseo
Cruel como la memoria
Ridículo como los arrepentimientos
Tierno como los recuerdos
Frío como el mármol
Hermoso como el día
Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito
Grito por ti
Grito por mí
Te suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Sí le grito
Por ti por mí y por todos los demás
Que no conozco
Quédate
Allí donde estás
Allí donde estabas antes
Quédate
No te muevas
No te vayas
Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero tú no nos olvides
Sólo te teníamos a ti sobre la tierra
No permitas que nos volvamos fríos
Aunque sea cada vez desde más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surgiendo de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos.
Palabras, Jacques Prévert, Barcelona, Editorial Lumen
Título original: Paroles, Gallimard, 1949
Traducción: Federico Gorbea
viernes, 16 de febrero de 2024
La única historia, un taller sobre Juan José Saer (en la Librería del Fondo)
De Juan José Saer ya no quedan textos ni material por conocerse. Todo lo que el autor de Serodino ha producido, incluso sus borradores de trabajo, ya se ha publicado. Si nos detenemos en su obra literaria, desde la aparición de En la zona (1960), hasta La grande (2005, póstuma), Saer publicó doce novelas, cinco libros de relatos y uno de poesía. En estos dos encuentros vamos a introducirnos en su mundo a partir de la siguiente hipótesis de lectura: Juan José Saer escribió, en su obra ficcional, una única historia.
Cuando decimos "única historia" nos referimos a la idea de que cada uno de los textos pueden valerse por sí mismos; es decir, cada novela, relato o nouvelle se muestran como una pieza homogénea y coherente, capaz de ser aprehendido en su propia lógica, pero también pueden ser asimilados por el lugar que ocupan en el conjunto de la obra, por sus desprendimientos, sus ramificaciones y por sus lazos, lo que hace que, con cada lectura, podamos construir o configurar una trama de sentido en distintas dimensiones.
En esta ocasión, nos vamos a detener en al menos tres dimensiones que, a partir de las formas de narrar y de describir, están en relación con:
El tiempo
Una geografía definida
Los vínculos entre varios de sus personajes
Por último, dos cuestiones más serán abordadas:
El periplo editorial de una obra. ¿Cómo fue el proceso de publicación de la obra saeriana?
¿Cómo fue el proceso de consagración del autor?
Lecturas
Bibliografía del autor
(1960) En la zona. Santa Fe: Editorial Castellví
(1964) Responso. Buenos Aires: Jorge Álvarez Editor
(1976) “A medio borrar”, en el libro de relatos La mayor. Argentina: Seix Barral
(1980) Nadie nada nunca. México: Siglo XXI Editores
(1994) La pesquisa. Argentina: Seix-Barral
Bibliografía complementaria
Brando, Oscar (2015). “La escritura de Juan José Saer. La tercera orilla del río”. Argentina: Corregidor.
Casas, Fabián (2016). Juan José Saer: El Grande, en “Trayendo a casa todo de nuevo. Todos los ensayos”. Argentina: Emecé.
Piglia, Ricardo (2016). Sexta clase 8 de octubre de 1990, en “Las tres vanguardias”. Argentina: Eterna Cadencia.
Prieto, Martín (2016). “Una forma más real que la del mundo”. Argentina: Mansalva.
Prieto, Martín (2023). “Un enorme parasol de tela verde". Argentina, Eduner.
Arce, Rafael: Juan José Saer. La felicidad de la novela (2015), Santa Fe, Universidad del Litoral
Piglia, Ricardo: Las tres vanguardias (2015), Buenos Aires, Eterna Cadencia
Prieto, Martín (comp.): Juan José Saer. Una forma más real que la del mundo (2016), Buenos Aires, Mansalva
- Gilio, María Esther: No manejo bien mis virtudes ni mis defectos
- Pauls, Alan: La música de las palabras
Prieto, Martín: Saer en la literatura argentina (2022), Santa Fe, Universidad del Litoral
Ricci, Paulo (comp.): Zona de prólogos (2011), Buenos Aires, Seix-Barral
Sarlo, Beatriz: Zona Saer, (2016), Santiago de Chile, Universidad Diego Portales
Schavelzon, Guillermo: El enigma del oficio (2022), Buenos Aires, Ampersand
Para más información:
serodino@gmail.com
domingo, 10 de diciembre de 2023
Taller de Lectura Verano Saer | Dos novelas, dos cuentos
El punto de partida de esta idea no es original, mucho menos reciente. De hecho, pudimos darle forma a esta idea a partir de la lectura de las palabras que expuso Ricardo Piglia en una de sus clases en la Universidad de Buenos Aires, y que fueron publicadas en formato libro hace unos pocos años, precisamente en 2016, por la editorial Eterna Cadencia.
El libro en cuestión es Las tres vanguardias. Saer, Puig, Walsh, donde Piglia dice:
El proyecto global de Saer debe ser visto como el de un narrador que intenta construir una novela en movimiento, que todavía no tiene fin, que ha definido una zona, ha puesto en ella una serie de personajes y ha empezado a contar la historia en diferentes relatos, fragmentariamente. Uno puede imaginar que su proyecto es construir, al final, con todos los libros, una sola historia que terminará por imbricar al conjunto de estas narraciones. se trata de un proyecto narrativo fragmentado, que por momentos se condensa, por momentos se expande, toma elementos secundarios de una historia y los autonomiza para convertirlos después en el centro de una novela en la que personajes secundarios de un relato anterior pasan a ocupar el primer plano.
Nadie nada nunca y La pesquisa son dos novelas que fueron publicadas en 1980 y 1994, respectivamente. Pero entre ambas hay una fuerte conexión, no solo por su geografía, por la mención o aparición de varios personajes, sino por la incidencia del paso del tiempo y de los destinos acaecidos de cada uno de ellos, especialmente de los hermanos Pichón y el Gato Garay, de Elisa, y también de Tomatis.
Por supuesto, cada libro es portador de su propia trama y del tipo de escritura. En ambas, lo político está inscripto, pero no se somete a la tentativa de lo testimonial, no es una literatura de mensaje (Nadie nada nunca), ni tampoco queda atrapado en los límites del género que lo contiene, el policial (La pesquisa).
Acompañaremos la lectura de las dos novelas con dos cuentos que nos permiten ampliar el sentido producido, no con la finalidad de lograr una totalidad, sino más bien la de expandir el mundo saeriano, de evidenciar que el devenir de los personajes no se agota cuando se cierran las tapas de un solo libro.
Si en La pesquisa es Pichón Garay quien nos cuenta sobre los crímenes de las ancianas de París, será en A medio borrar donde nos enteramos de su partida definitiva a Francia, y del no-encuentro para despedirse de su hermano el Gato Garay, personaje principal de Nadie nada nunca. Recepción en Baker Street es el relato que continúa la conversación en un bar, donde termina la novela La pesquisa.
Clase 1. Nadie nada nunca
En esta lectura de Nadie nada nunca intentaremos observar y pensar sobre varios puntos:
📌 Fragmentos de una vida enigmática, silenciosa y la historia de un destino trágico: el Gato Garay
📌 ¿Es posible pensar los misteriosos crímenes de los caballos como metáfora de la violencia política de los años 60 y 70 en Argentina?
📌 ¿Es Elisa portavoz de las atrocidades sufridas por las víctimas, los desaparecidos durante la última dictadura militar?
📌 Los universos de la ficción saeriana, dos mundos en contacto permanente: la ciudad y el campo
📌 ¿Una historia incompleta, fragmentaria o escrita hacia el futuro? Los sentidos producidos con la lectura de Nadie nada nunca se verán transformados en nuevas experiencias, una vez que se lean las novelas que Saer escribirá en años posteriores: Glosa (1984), La pesquisa (1996) y La grande (2004)
Clase 2. La pesquisa
Cuando apareció La pesquisa en 1994, llamó la atención que Saer hubiera escrito una novela enmarcada en lo que podemos definir como género policial. Esta idea no fue producto únicamente de una determinada lectura, sino que aparecía en el paratexto del libro. Por ejemplo, en la página 3, se presentó a la novela de la siguiente manera:
“Juan José Saer. La pesquisa. Novela policial”.
En la contratapa se ratifica la supuesta pertenencia al género y se refiere a ella en esa dirección: “Relato fascinante, aguda reflexión sobre la racionalidad, el crimen y la locura. La pesquisa es la gran novela policial de Juan José Saer”.
Sin embargo, quienes habían leído al autor, sabían que no iban a encontrarse con una historia sujeta a las reglas y convenciones del género; mucho menos a la condición más específica e importante de todas, la que tiene que ver con el interrogante:
“¿Quién es el culpable?”
Por supuesto, esta pregunta estará inevitablemente en el transcurso de la narración. Porque no se trata de romper absolutamente con el género. Pero sí es necesario aclarar que en La pesquisa habrá otros enigmas importantes por revelar, además de la identidad del asesino:
📌¿Quién cuenta la trama de La pesquisa?
📌¿Quién es el autor de la novela que está dentro de la novela, “En las tiendas griegas”?
📌¿Quiénes asesinaron a la pareja de Nadie nada nunca (1980)?
📌¿Dónde están los cuerpos?
***
Bibliografía
Novelas
Saer, Juan José (1980). Nadie nada nunca. México: Siglo XXI Editores
Saer, Juan José (1994). La pesquisa. Buenos Aires. Seix-Barral
Cuentos
Saer, Juan José (1976). "A medio borrar", en La Mayor. Barcelona. Planeta
Saer, Juan José (2000). "Recepción en Baker Street", en Lugar. Buenos Aires. Seix-Barral
***
Taller de Lectura Verano Saer
Dos novelas, dos cuentos: Nadie nada nunca y La pesquisa | A medio borrar y Recepción en Baker Street
Por Fernando Torres
Viernes 12 y 19 de enero, 20 horas. Modalidad virtual
Costo: 10 mil pesos. Descuento: 25% por par de inscriptos
Para más información, escribir a:
serodino@gmail.com
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miércoles, 26 de abril de 2023
Taller de Lectura Juan José Saer | La pesquisa (1994)
Conexión París 🇫🇷 Colastiné 🇦🇷
“Juan José Saer. La pesquisa. Novela policial”.
En la contratapa se ratifica la supuesta pertenencia al
género y se refiere a ella en esa dirección: “Relato fascinante, aguda
reflexión sobre la racionalidad, el crimen y la locura. La pesquisa es la gran
novela policial de Juan José Saer”.
Sin embargo, quienes habían leído al autor, sabían que no
iban a encontrarse con una historia sujeta a las reglas y convenciones del
género; mucho menos a la condición más específica e importante de todas, la que
tiene que ver con el interrogante:
“¿Quién es el culpable?”
Por supuesto, esta pregunta estará inevitablemente en el
transcurso de la narración. Porque no se trata de romper absolutamente con el
género. Pero sí es necesario aclarar que en La pesquisa habrá otros
enigmas importantes por revelar, además de la identidad del asesino:
📌¿Quién cuenta la trama de La pesquisa?
📌¿Quién es el autor de la novela que está dentro de la novela, “En las tiendas griegas”?
📌¿Quiénes asesinaron a la pareja de Nadie nada nunca (1980)?
📌¿Dónde están los cuerpos?
Como decíamos anteriormente, La pesquisa no se queda
atada a las características convencionales del policial, sino que, en palabras
de María Teresa Gramuglio cuando habla de la literatura saeriana en su
totalidad afirma que “cada una de sus novelas ensaya una forma nueva,
introduciendo transformaciones en los diversos niveles del retrato, sea la
extensión, la estructura de su composición, el tono o las voces narrativas”.
“Por el solo hecho de existir, todo relato es verídico”
Dividida en tres partes, la primera transcurre durante el
invierno en Francia, en vísperas de la navidad parisina. El narrador, a quien
todavía no podemos identificar, nos cuenta una serie de crímenes (veintisiete)
de mujeres ancianas y solitarias, y da abundante información sobre la biografía
de Morvan, el investigador de los asesinatos.
En la segunda parte, la historia transcurre en la zona saeriana por excelencia, en Rincón, en Colastiné, en “la ciudad”. Un 26 de marzo, y bajo un calor embrutecedor, tres amigos conversan durante una cena sobre los crímenes seriales de París, sobre el descubrimiento del dactilograma de 815 páginas, una novela inédita titulada “En las tiendas griegas”, y en donde, además, tratarán de descubrir quién es el auto de los crímenes. ¿Será Washington Noriega? También, durante el día, Pichón Garay, Tomatis y “Pinocho”, Marcelo Soldi (en esta novela hace su aparición en el universo ficcional saeriano), viajan en lancha por los ríos del Paraná y el pasado vuelve, interpela e incómoda sobre el destino de Elisa y el Gato Garay, justo al pasar por la casa de Rincón.
Planteados los interrogantes, los conflictos y las motivaciones, y el recuerdo, parecería quedar todo preparado para que en la tercera parte se despliegue “la verdad” sobre las preguntas planteadas. Cuando todo parecería indicar que la identidad del asesino ha sido revelada, Tomatis se adueña de la palabra y su discurso ofrece otra posible respuesta, radicalmente opuesta, que vincula a otro personajela “autoría” de los asesinatos de las mujeres.
En La pesquisa, si bien su prosa parecería mucho más amena en cuanto a la facilidad de su lectura, gracias a la velocidad que le da al relato y a la sucesión de acontecimientos que nos propone, vertiginoso para la habitual morosidad descriptiva saeriana, parecería ser de una complejidad menor respecto a, por ejemplo, Nadie nada nunca (1980). Sin embargo, las puertas de acceso que brinda la novela nos enfrentan a un desafío nada menor respecto a los universos propuestos: la crítica al racionalismo cartesiano, a la idea de civilización, una feroz crítica a la sociedad de consumo, una serie de referencias simbólicas y mitológicos que dan sentido a los hechos que se cuentan, la discusión sobre la verdad de la experiencia y la verdad de la ficción.
El tiempo de La pesquisa, su portada y su relación con
Nadie nada nunca y otros textos
La primera edición de La
pesquisa se publicó en 1994, un año después de Lo imborrable (1993).
En una entrevista con Martín Prieto, Juan José Saer afirmó que el tiempo de
escritura de La pesquisa fue de quince meses, tiempo bastante menor si
lo comparamos con el que le llevó escribir Nadie nada nunca (1980),
-alrededor de seis años según la cronología que cuidadosamente corrigió Sergio
Delgado en Zona de prólogos (2011), a la de Julio Premat en La dicha
de Saturno (2002); o un poco más que Cicatrices (1969), que la
escribió en veinte noches.
Su portada actual mantiene la imagen que fue tapa de la edición original Mirando al cielorraso, del artista plástico y amigo del autor, Juan Pablo Renzi, que, además, fue el compañero de la María Teresa Gramuglio, una de las intelectuales que más hizo por la consagración y reconocimiento (junto a Beatriz Sarlo y Susana Zanetti), de la obra de Juan José Saer.
El vínculo de La pesquisa con Nadie nada nunca es de gran proximidad. En Nadie nada nunca, el Gato Garay es el protagonista de la historia narrada; en La pesquisa, los es su hermano gemelo, Pichón Garay, que vuelve a la zona saeriana después veinte años de haberse radicado en Francia.
Si en Nadie nada nunca conocemos la casa del Gato desde adentro, en La pesquisa la veremos desde el exterior, desde el río, luego de un paseo en lancha “La rubita”, del padre de “Pinocho” Marcelo Soldi, presentado por Tomatis ante Pichón de la siguiente manera: “le sobra polenta como pensador”.
En este taller ampliaremos las conexiones saerianas: dos
relatos del libro Lugar (2000), vienen a dialogar respecto al futuro de La
pesquisa, que se suman a las relaciones ya vistas con A medio borrar,
cuento largo o nouvelle del libro La mayor (1976).
domingo, 29 de enero de 2023
¡Todo se trataba de un simple chiste! | La causa justa, de Osvaldo Lamborghini
miércoles, 10 de agosto de 2022
Taller de Lectura Juan José Saer | Nadie nada nunca (1980)
Escrita entre 1974 y 1978, finalmente publicada en 1980 por Siglo XXI Editores México, Nadie nada nunca es una de las novelas fundamentales de la obra saeriana.
Frente a los vientos de una época donde el debate acerca del papel que “debía” jugar la ficción, o mejor dicho, la literatura, la propuesta de Saer se abre camino ante la literatura política o testimonial.
Sin embargo, la política no está ausente en el proyecto narrativo de Saer, sino todo lo contrario. Aparece de un modo singular, a veces casi imperceptible, pero lo suficientemente capaz como para impregnar la vida social con los acontecimientos de la “realidad” en la cotidianidad de los personajes.
¿O acaso la decadencia de Barrios, periodista de Responso (1964) no es consecuencia, entre otras cosas, de la caída del peronismo en el 55?
En esta lectura de Nadie nada nunca intentaremos observar y pensar sobre varios puntos:
📌 Fragmentos de una vida enigmática, silenciosa y la historia de un destino trágico: el Gato Garay
📌 ¿Es posible pensar los misteriosos crímenes de los caballos como metáfora de la violencia política de los años 60 y 70 en Argentina?
📌 ¿Es Elisa portavoz de las atrocidades sufridas por las víctimas, los desaparecidos durante la última dictadura militar?
📌 Los universos de la ficción saeriana, dos mundos en contacto permanente: la ciudad y el campo
📌 ¿Una historia incompleta, fragmentaria o escrita hacia el futuro? Los sentidos producidos con la lectura de Nadie nada nunca se verán transformados en nuevas experiencias, una vez que se lean las novelas que Saer escribirá en años posteriores: Glosa (1984), La pesquisa (1996) y La grande (2004)
Bibliografía
Saer, Juan José (1980). "Nadie nada nunca". México: Siglo XXI Editores.
Saer, Juan José (1994). "Nadie nada nunca". Argentina: Seix Barral.
Bibliografía complementaria
Brando, Oscar (2015). “La escritura de Juan José Saer. La tercera orilla del río”. Argentina: Corregidor.
Casas, Fabián (2016). Juan José Saer: El Grande, en “Trayendo a casa todo de nuevo. Todos los ensayos”. Argentina: Emecé.
Piglia, Ricardo (2016). Sexta clase 8 de octubre de 1990, en “Las tres vanguardias”. Argentina: Eterna Cadencia.
Prieto, Martín (2016). “Una forma más real que la del mundo”. Argentina: Mansalva:
- Gilio, María Esther: No manejo bien mis virtudes ni mis defectos
- Pauls, Alan: La música de las palabras
Prieto, Martín (2021). “Saer en la literatura argentina”. Argentina: Universidad Nacional del Litoral.
Ricci, Paulo (comp.) (2011). Nadie nada nunca. Lisa y dorada la ribera en “Zona de prólogos”. Argentina: Seix Barral.
Sarlo, Beatriz (2016). “Espacios, comidas, conversaciones”, en Zona Saer. Chile: Universidad Diego Portales.
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Fernando Torres












