sábado, 5 de octubre de 2024
Las horas felices, Pascal Quignard
domingo, 15 de septiembre de 2024
Un domingo más
No se puede decir así como si nada "un domingo más"
como si los domingos que ya vivimos
hayan sido todos los domingos de la historia
incluso el de la resurrección más conocida
que dicho sea de paso
tal vez sea la única
pero que haya sido única
no significa que haya sido cierta
Sí. Sí
fue escrita, quedó registrada, documentada, sellada
sin embargo, volvemos a lo de siempre:
la relación entre la escritura y la verdad
la crónica y la ficción
¿Quién escribió la Biblia?
La respuesta obvia, no, por favor
los nombres de siempre ya los conozco
Juan, Mateo, Lucas y Marcos
No importa, menos que menos fue el Espíritu Santo
Ya me distraje, me desvié de lo importante
el tema de los domingos
Necesito concentrarme, y para eso, tengo que hacer un esfuerzo
vuelvo al tema de los domingos
El de hoy no se trata de un domingo más
es uno de los contados domingos que me queda por vivir
Como se dice en el barrio "no es joda"
Hice una simple cuenta
Los domingos que viví hasta ahora fueron unos 2444
2444 es un número grande pero si cambiamos la perspectiva, tampoco son tantos
¿A cuántos de esos 2444 le di el valor que se merecía?
Cerca de esa cifra deben ser los que no recuerdo
Primero, porque era chico
Segundo porque ni se me ocurría contarlos
Tercero porque "hacía"
no importa si era dormir, porque los domingos son para dormir
o para ir a la cancha a ver fútbol
o para estudiar
o para mirar películas
o para visitar familiares
o hacer un asadito en el Tigre con una novia
o para arreglar una pared
o un techo (o al menos intentarlo)
o el flotante del depósito del baño
o arreglar un velador en cortocircuito
o cambiar lámparas quemadas
o para ir al supermercado y después hacer una rica comida a la noche
Para eso y tantas cosas los domingos que pasaron
Cambio de tema
pensar pensé todo el día
pienso todo el tiempo
aunque no siempre piense bien
Qué fácil me voy del tema, por dios, dios mío
¿Cómo se me va a dar por por contar los domingos?
Pese a que estaba un poco triste y otro tanto melancólico hoy también hice cosas
me desperté temprano
me bañé
leí un poco en casa
había quedado con un amigo en ir a desayunar
fui, hablamos
volví, acomodé la casa
comí liviano porque quiero bajar de peso
el peso me atormenta
Descolgué la ropa de la soga
la acomodé
hice café
cociné para la semana
escuché música
mi tema preferido de la tarde fue Vida, de Hormiga Negra
Ahora no estoy tan triste
No creo que esté angustiado
o un poquito
Sí, la verdad que sí
un poco ansioso estoy
Quizá me haga bien salir
voy a salir
Algo de ganas me quedan
No había pensado en lo finito que son los domingos
Cada domingo no es un domingo más
Ahora soy consciente de eso
Salgo
Agarro el celular, las llaves
también un libro
voy a tomarme un café en un lugar que no haya tanta gente
¿Cuántos domingos me quedan?
Taller de Lectura “Bahía Blanca”, una novela de Martín Kohan
Otras gozan de su existencia en el plano imaginario como la Santa Teresa de Roberto
Bolaño, la zona de Juan José Saer, la Santa María de Juan Carlos Onetti y la
Macondo de Gabriel García Márquez, pese a tener un claro anclaje en ciudades
reales.
Bahía Blanca será la ciudad donde transcurre la mayor parte de la trama de la
novela de Martín Kohan (también en Ingeniero White)
⚠️
Atención: "Blanca", "White", "dejar la mente en
blanco", "olvidar"⚠️
Bahía Blanca, Ingeniero White. Palermo, Caballito, Inolvidable la descripción y
narración del viaje por la histórica ruta 3, de tanto peso simbólico para la Argentina
(su opuesto es nuestra cool ruta 40), y que nada tiene que envidiarle a
la marketinera ruta 66 estadounidense
Bahía Blanca es elegida por el personaje ya no para recordar sino para olvidar
todo. ¿Qué es todo? Es lo que vamos a descubrir leyendo cada una de las páginas
de esta magnífica novela.
¿Y qué es Bahía Blanca después de todo? Una novela de amor y
desesperación que los lectores no podrán olvidar jamás
🗓️
Sábado 19 de octubre, 17 h
💻
Modalidad Virtual
📌 Actividad arancelada
Para más información:
📧serodino@gmail.com
domingo, 4 de agosto de 2024
Poesía | Jacques Prévert: "Este amor"
![]() |
Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, Francia) |
ESTE AMOR
Este amor
Tan violento
Tan frágil
Tan tierno
Tan desesperado
Este amor
Bello como el día
Y malo como el tiempo
Cuando hay mal tiempo
Este amor tan verdadero
Este amor tan hermoso
Tan feliz
Tan alegre
Y tan irrisorio
Temblando de miedo como un niño en la en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en medio de la noche
Este amor que da miedo a los otros
Que los hacía hablar
Que los hacía palidecer
Este amor acechado
Porque lo acechábamos
Acosado herido pisoteado rematado negado olvidado
Porque lo acosamos herimos pisoteamos rematamos negamos olvidamos
Este amor íntegro
Tan vivo aún
Y soleado
Es el tuyo
Es el mío
Es el que ha sido
Es algo siempre nuevo
Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Juntos podemos los dos
Ir y venir
Podemos olvidar
Y después volvernos a dormir
Despertarnos envejecer sufrir
Volvernos a dormir
Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Empecinado como un borrico
Vivo como el deseo
Cruel como la memoria
Ridículo como los arrepentimientos
Tierno como los recuerdos
Frío como el mármol
Hermoso como el día
Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito
Grito por ti
Grito por mí
Te suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Sí le grito
Por ti por mí y por todos los demás
Que no conozco
Quédate
Allí donde estás
Allí donde estabas antes
Quédate
No te muevas
No te vayas
Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero tú no nos olvides
Sólo te teníamos a ti sobre la tierra
No permitas que nos volvamos fríos
Aunque sea cada vez desde más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surgiendo de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos.
Palabras, Jacques Prévert, Barcelona, Editorial Lumen
Título original: Paroles, Gallimard, 1949
Traducción: Federico Gorbea
viernes, 16 de febrero de 2024
La única historia, un taller sobre Juan José Saer (en la Librería del Fondo)
De Juan José Saer ya no quedan textos ni material por conocerse. Todo lo que el autor de Serodino ha producido, incluso sus borradores de trabajo, ya se ha publicado. Si nos detenemos en su obra literaria, desde la aparición de En la zona (1960), hasta La grande (2005, póstuma), Saer publicó doce novelas, cinco libros de relatos y uno de poesía. En estos dos encuentros vamos a introducirnos en su mundo a partir de la siguiente hipótesis de lectura: Juan José Saer escribió, en su obra ficcional, una única historia.
Cuando decimos "única historia" nos referimos a la idea de que cada uno de los textos pueden valerse por sí mismos; es decir, cada novela, relato o nouvelle se muestran como una pieza homogénea y coherente, capaz de ser aprehendido en su propia lógica, pero también pueden ser asimilados por el lugar que ocupan en el conjunto de la obra, por sus desprendimientos, sus ramificaciones y por sus lazos, lo que hace que, con cada lectura, podamos construir o configurar una trama de sentido en distintas dimensiones.
En esta ocasión, nos vamos a detener en al menos tres dimensiones que, a partir de las formas de narrar y de describir, están en relación con:
El tiempo
Una geografía definida
Los vínculos entre varios de sus personajes
Por último, dos cuestiones más serán abordadas:
El periplo editorial de una obra. ¿Cómo fue el proceso de publicación de la obra saeriana?
¿Cómo fue el proceso de consagración del autor?
Lecturas
Bibliografía del autor
(1960) En la zona. Santa Fe: Editorial Castellví
(1964) Responso. Buenos Aires: Jorge Álvarez Editor
(1976) “A medio borrar”, en el libro de relatos La mayor. Argentina: Seix Barral
(1980) Nadie nada nunca. México: Siglo XXI Editores
(1994) La pesquisa. Argentina: Seix-Barral
Bibliografía complementaria
Brando, Oscar (2015). “La escritura de Juan José Saer. La tercera orilla del río”. Argentina: Corregidor.
Casas, Fabián (2016). Juan José Saer: El Grande, en “Trayendo a casa todo de nuevo. Todos los ensayos”. Argentina: Emecé.
Piglia, Ricardo (2016). Sexta clase 8 de octubre de 1990, en “Las tres vanguardias”. Argentina: Eterna Cadencia.
Prieto, Martín (2016). “Una forma más real que la del mundo”. Argentina: Mansalva.
Prieto, Martín (2023). “Un enorme parasol de tela verde". Argentina, Eduner.
Arce, Rafael: Juan José Saer. La felicidad de la novela (2015), Santa Fe, Universidad del Litoral
Piglia, Ricardo: Las tres vanguardias (2015), Buenos Aires, Eterna Cadencia
Prieto, Martín (comp.): Juan José Saer. Una forma más real que la del mundo (2016), Buenos Aires, Mansalva
- Gilio, María Esther: No manejo bien mis virtudes ni mis defectos
- Pauls, Alan: La música de las palabras
Prieto, Martín: Saer en la literatura argentina (2022), Santa Fe, Universidad del Litoral
Ricci, Paulo (comp.): Zona de prólogos (2011), Buenos Aires, Seix-Barral
Sarlo, Beatriz: Zona Saer, (2016), Santiago de Chile, Universidad Diego Portales
Schavelzon, Guillermo: El enigma del oficio (2022), Buenos Aires, Ampersand
Para más información:
serodino@gmail.com
domingo, 10 de diciembre de 2023
Taller de Lectura Verano Saer | Dos novelas, dos cuentos
El punto de partida de esta idea no es original, mucho menos reciente. De hecho, pudimos darle forma a esta idea a partir de la lectura de las palabras que expuso Ricardo Piglia en una de sus clases en la Universidad de Buenos Aires, y que fueron publicadas en formato libro hace unos pocos años, precisamente en 2016, por la editorial Eterna Cadencia.
El libro en cuestión es Las tres vanguardias. Saer, Puig, Walsh, donde Piglia dice:
El proyecto global de Saer debe ser visto como el de un narrador que intenta construir una novela en movimiento, que todavía no tiene fin, que ha definido una zona, ha puesto en ella una serie de personajes y ha empezado a contar la historia en diferentes relatos, fragmentariamente. Uno puede imaginar que su proyecto es construir, al final, con todos los libros, una sola historia que terminará por imbricar al conjunto de estas narraciones. se trata de un proyecto narrativo fragmentado, que por momentos se condensa, por momentos se expande, toma elementos secundarios de una historia y los autonomiza para convertirlos después en el centro de una novela en la que personajes secundarios de un relato anterior pasan a ocupar el primer plano.
Nadie nada nunca y La pesquisa son dos novelas que fueron publicadas en 1980 y 1994, respectivamente. Pero entre ambas hay una fuerte conexión, no solo por su geografía, por la mención o aparición de varios personajes, sino por la incidencia del paso del tiempo y de los destinos acaecidos de cada uno de ellos, especialmente de los hermanos Pichón y el Gato Garay, de Elisa, y también de Tomatis.
Por supuesto, cada libro es portador de su propia trama y del tipo de escritura. En ambas, lo político está inscripto, pero no se somete a la tentativa de lo testimonial, no es una literatura de mensaje (Nadie nada nunca), ni tampoco queda atrapado en los límites del género que lo contiene, el policial (La pesquisa).
Acompañaremos la lectura de las dos novelas con dos cuentos que nos permiten ampliar el sentido producido, no con la finalidad de lograr una totalidad, sino más bien la de expandir el mundo saeriano, de evidenciar que el devenir de los personajes no se agota cuando se cierran las tapas de un solo libro.
Si en La pesquisa es Pichón Garay quien nos cuenta sobre los crímenes de las ancianas de París, será en A medio borrar donde nos enteramos de su partida definitiva a Francia, y del no-encuentro para despedirse de su hermano el Gato Garay, personaje principal de Nadie nada nunca. Recepción en Baker Street es el relato que continúa la conversación en un bar, donde termina la novela La pesquisa.
Clase 1. Nadie nada nunca
En esta lectura de Nadie nada nunca intentaremos observar y pensar sobre varios puntos:
📌 Fragmentos de una vida enigmática, silenciosa y la historia de un destino trágico: el Gato Garay
📌 ¿Es posible pensar los misteriosos crímenes de los caballos como metáfora de la violencia política de los años 60 y 70 en Argentina?
📌 ¿Es Elisa portavoz de las atrocidades sufridas por las víctimas, los desaparecidos durante la última dictadura militar?
📌 Los universos de la ficción saeriana, dos mundos en contacto permanente: la ciudad y el campo
📌 ¿Una historia incompleta, fragmentaria o escrita hacia el futuro? Los sentidos producidos con la lectura de Nadie nada nunca se verán transformados en nuevas experiencias, una vez que se lean las novelas que Saer escribirá en años posteriores: Glosa (1984), La pesquisa (1996) y La grande (2004)
Clase 2. La pesquisa
Cuando apareció La pesquisa en 1994, llamó la atención que Saer hubiera escrito una novela enmarcada en lo que podemos definir como género policial. Esta idea no fue producto únicamente de una determinada lectura, sino que aparecía en el paratexto del libro. Por ejemplo, en la página 3, se presentó a la novela de la siguiente manera:
“Juan José Saer. La pesquisa. Novela policial”.
En la contratapa se ratifica la supuesta pertenencia al género y se refiere a ella en esa dirección: “Relato fascinante, aguda reflexión sobre la racionalidad, el crimen y la locura. La pesquisa es la gran novela policial de Juan José Saer”.
Sin embargo, quienes habían leído al autor, sabían que no iban a encontrarse con una historia sujeta a las reglas y convenciones del género; mucho menos a la condición más específica e importante de todas, la que tiene que ver con el interrogante:
“¿Quién es el culpable?”
Por supuesto, esta pregunta estará inevitablemente en el transcurso de la narración. Porque no se trata de romper absolutamente con el género. Pero sí es necesario aclarar que en La pesquisa habrá otros enigmas importantes por revelar, además de la identidad del asesino:
📌¿Quién cuenta la trama de La pesquisa?
📌¿Quién es el autor de la novela que está dentro de la novela, “En las tiendas griegas”?
📌¿Quiénes asesinaron a la pareja de Nadie nada nunca (1980)?
📌¿Dónde están los cuerpos?
***
Bibliografía
Novelas
Saer, Juan José (1980). Nadie nada nunca. México: Siglo XXI Editores
Saer, Juan José (1994). La pesquisa. Buenos Aires. Seix-Barral
Cuentos
Saer, Juan José (1976). "A medio borrar", en La Mayor. Barcelona. Planeta
Saer, Juan José (2000). "Recepción en Baker Street", en Lugar. Buenos Aires. Seix-Barral
***
Taller de Lectura Verano Saer
Dos novelas, dos cuentos: Nadie nada nunca y La pesquisa | A medio borrar y Recepción en Baker Street
Por Fernando Torres
Viernes 12 y 19 de enero, 20 horas. Modalidad virtual
Costo: 10 mil pesos. Descuento: 25% por par de inscriptos
Para más información, escribir a:
serodino@gmail.com
------------------
miércoles, 26 de abril de 2023
Taller de Lectura Juan José Saer | La pesquisa (1994)
Conexión París 🇫🇷 Colastiné 🇦🇷
“Juan José Saer. La pesquisa. Novela policial”.
En la contratapa se ratifica la supuesta pertenencia al
género y se refiere a ella en esa dirección: “Relato fascinante, aguda
reflexión sobre la racionalidad, el crimen y la locura. La pesquisa es la gran
novela policial de Juan José Saer”.
Sin embargo, quienes habían leído al autor, sabían que no
iban a encontrarse con una historia sujeta a las reglas y convenciones del
género; mucho menos a la condición más específica e importante de todas, la que
tiene que ver con el interrogante:
“¿Quién es el culpable?”
Por supuesto, esta pregunta estará inevitablemente en el
transcurso de la narración. Porque no se trata de romper absolutamente con el
género. Pero sí es necesario aclarar que en La pesquisa habrá otros
enigmas importantes por revelar, además de la identidad del asesino:
📌¿Quién cuenta la trama de La pesquisa?
📌¿Quién es el autor de la novela que está dentro de la novela, “En las tiendas griegas”?
📌¿Quiénes asesinaron a la pareja de Nadie nada nunca (1980)?
📌¿Dónde están los cuerpos?
Como decíamos anteriormente, La pesquisa no se queda
atada a las características convencionales del policial, sino que, en palabras
de María Teresa Gramuglio cuando habla de la literatura saeriana en su
totalidad afirma que “cada una de sus novelas ensaya una forma nueva,
introduciendo transformaciones en los diversos niveles del retrato, sea la
extensión, la estructura de su composición, el tono o las voces narrativas”.
“Por el solo hecho de existir, todo relato es verídico”
Dividida en tres partes, la primera transcurre durante el
invierno en Francia, en vísperas de la navidad parisina. El narrador, a quien
todavía no podemos identificar, nos cuenta una serie de crímenes (veintisiete)
de mujeres ancianas y solitarias, y da abundante información sobre la biografía
de Morvan, el investigador de los asesinatos.
En la segunda parte, la historia transcurre en la zona saeriana por excelencia, en Rincón, en Colastiné, en “la ciudad”. Un 26 de marzo, y bajo un calor embrutecedor, tres amigos conversan durante una cena sobre los crímenes seriales de París, sobre el descubrimiento del dactilograma de 815 páginas, una novela inédita titulada “En las tiendas griegas”, y en donde, además, tratarán de descubrir quién es el auto de los crímenes. ¿Será Washington Noriega? También, durante el día, Pichón Garay, Tomatis y “Pinocho”, Marcelo Soldi (en esta novela hace su aparición en el universo ficcional saeriano), viajan en lancha por los ríos del Paraná y el pasado vuelve, interpela e incómoda sobre el destino de Elisa y el Gato Garay, justo al pasar por la casa de Rincón.
Planteados los interrogantes, los conflictos y las motivaciones, y el recuerdo, parecería quedar todo preparado para que en la tercera parte se despliegue “la verdad” sobre las preguntas planteadas. Cuando todo parecería indicar que la identidad del asesino ha sido revelada, Tomatis se adueña de la palabra y su discurso ofrece otra posible respuesta, radicalmente opuesta, que vincula a otro personajela “autoría” de los asesinatos de las mujeres.
En La pesquisa, si bien su prosa parecería mucho más amena en cuanto a la facilidad de su lectura, gracias a la velocidad que le da al relato y a la sucesión de acontecimientos que nos propone, vertiginoso para la habitual morosidad descriptiva saeriana, parecería ser de una complejidad menor respecto a, por ejemplo, Nadie nada nunca (1980). Sin embargo, las puertas de acceso que brinda la novela nos enfrentan a un desafío nada menor respecto a los universos propuestos: la crítica al racionalismo cartesiano, a la idea de civilización, una feroz crítica a la sociedad de consumo, una serie de referencias simbólicas y mitológicos que dan sentido a los hechos que se cuentan, la discusión sobre la verdad de la experiencia y la verdad de la ficción.
El tiempo de La pesquisa, su portada y su relación con
Nadie nada nunca y otros textos
La primera edición de La
pesquisa se publicó en 1994, un año después de Lo imborrable (1993).
En una entrevista con Martín Prieto, Juan José Saer afirmó que el tiempo de
escritura de La pesquisa fue de quince meses, tiempo bastante menor si
lo comparamos con el que le llevó escribir Nadie nada nunca (1980),
-alrededor de seis años según la cronología que cuidadosamente corrigió Sergio
Delgado en Zona de prólogos (2011), a la de Julio Premat en La dicha
de Saturno (2002); o un poco más que Cicatrices (1969), que la
escribió en veinte noches.
Su portada actual mantiene la imagen que fue tapa de la edición original Mirando al cielorraso, del artista plástico y amigo del autor, Juan Pablo Renzi, que, además, fue el compañero de la María Teresa Gramuglio, una de las intelectuales que más hizo por la consagración y reconocimiento (junto a Beatriz Sarlo y Susana Zanetti), de la obra de Juan José Saer.
El vínculo de La pesquisa con Nadie nada nunca es de gran proximidad. En Nadie nada nunca, el Gato Garay es el protagonista de la historia narrada; en La pesquisa, los es su hermano gemelo, Pichón Garay, que vuelve a la zona saeriana después veinte años de haberse radicado en Francia.
Si en Nadie nada nunca conocemos la casa del Gato desde adentro, en La pesquisa la veremos desde el exterior, desde el río, luego de un paseo en lancha “La rubita”, del padre de “Pinocho” Marcelo Soldi, presentado por Tomatis ante Pichón de la siguiente manera: “le sobra polenta como pensador”.
En este taller ampliaremos las conexiones saerianas: dos
relatos del libro Lugar (2000), vienen a dialogar respecto al futuro de La
pesquisa, que se suman a las relaciones ya vistas con A medio borrar,
cuento largo o nouvelle del libro La mayor (1976).
domingo, 29 de enero de 2023
¡Todo se trataba de un simple chiste! | La causa justa, de Osvaldo Lamborghini
miércoles, 10 de agosto de 2022
Taller de Lectura Juan José Saer | Nadie nada nunca (1980)
Escrita entre 1974 y 1978, finalmente publicada en 1980 por Siglo XXI Editores México, Nadie nada nunca es una de las novelas fundamentales de la obra saeriana.
Frente a los vientos de una época donde el debate acerca del papel que “debía” jugar la ficción, o mejor dicho, la literatura, la propuesta de Saer se abre camino ante la literatura política o testimonial.
Sin embargo, la política no está ausente en el proyecto narrativo de Saer, sino todo lo contrario. Aparece de un modo singular, a veces casi imperceptible, pero lo suficientemente capaz como para impregnar la vida social con los acontecimientos de la “realidad” en la cotidianidad de los personajes.
¿O acaso la decadencia de Barrios, periodista de Responso (1964) no es consecuencia, entre otras cosas, de la caída del peronismo en el 55?
En esta lectura de Nadie nada nunca intentaremos observar y pensar sobre varios puntos:
📌 Fragmentos de una vida enigmática, silenciosa y la historia de un destino trágico: el Gato Garay
📌 ¿Es posible pensar los misteriosos crímenes de los caballos como metáfora de la violencia política de los años 60 y 70 en Argentina?
📌 ¿Es Elisa portavoz de las atrocidades sufridas por las víctimas, los desaparecidos durante la última dictadura militar?
📌 Los universos de la ficción saeriana, dos mundos en contacto permanente: la ciudad y el campo
📌 ¿Una historia incompleta, fragmentaria o escrita hacia el futuro? Los sentidos producidos con la lectura de Nadie nada nunca se verán transformados en nuevas experiencias, una vez que se lean las novelas que Saer escribirá en años posteriores: Glosa (1984), La pesquisa (1996) y La grande (2004)
Bibliografía
Saer, Juan José (1980). "Nadie nada nunca". México: Siglo XXI Editores.
Saer, Juan José (1994). "Nadie nada nunca". Argentina: Seix Barral.
Bibliografía complementaria
Brando, Oscar (2015). “La escritura de Juan José Saer. La tercera orilla del río”. Argentina: Corregidor.
Casas, Fabián (2016). Juan José Saer: El Grande, en “Trayendo a casa todo de nuevo. Todos los ensayos”. Argentina: Emecé.
Piglia, Ricardo (2016). Sexta clase 8 de octubre de 1990, en “Las tres vanguardias”. Argentina: Eterna Cadencia.
Prieto, Martín (2016). “Una forma más real que la del mundo”. Argentina: Mansalva:
- Gilio, María Esther: No manejo bien mis virtudes ni mis defectos
- Pauls, Alan: La música de las palabras
Prieto, Martín (2021). “Saer en la literatura argentina”. Argentina: Universidad Nacional del Litoral.
Ricci, Paulo (comp.) (2011). Nadie nada nunca. Lisa y dorada la ribera en “Zona de prólogos”. Argentina: Seix Barral.
Sarlo, Beatriz (2016). “Espacios, comidas, conversaciones”, en Zona Saer. Chile: Universidad Diego Portales.
-----------------------------------
Inscripción y consultas:
serodino@gmail.com
Fernando Torres
viernes, 29 de julio de 2022
ENTREVISTA elDiarioAR | Martín Prieto tras la huella de Saer: “La paciencia no es algo que solo nos reclama su literatura. Es un reclamo de la literatura en general”
![]() |
| Un mural con el rostro de Saer en su ciudad natal, Serodino, Santa Fe (El Ciudadano web) |
Un mes de junio de 1937 nació el escritor argentino Juan José Saer y también un junio, pero de 2005, murió en París. Martín Prieto analiza en esta entrevista su proceso de consagración y aprovecha para hablar también de literatura.
Fernando Torres, 19 de junio de 2022
Entrevista para elDiarioAR
Dos efemérides de uno de los mejores escritores de la literatura argentina suceden en junio. Juan José Saer, autor de Glosa, entre otras de sus novelas más reconocidas, nació en Serodino, un pueblo de la provincia de Santa Fe, el 28 de junio de 1937 y murió en París, con una obra ya estudiada, valorada, e influyente -es decir, consagrada-, a los 67 años, el 11 de junio de 2005.
En Saer en la literatura argentina, publicado por la editorial de la Universidad Nacional del Litoral, Martín Prieto, Licenciado en Letras y Doctor en Literatura y Estudios Críticos por la Universidad Nacional de Rosario, y autor de libros de ineludible consulta como Breve historia de la literatura Argentina, analiza el proceso de consagración de su obra. ¿Cómo un escritor nacido en un pueblo ignoto de Santa Fe, llega al deseado reducto de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA donde, en los 80, se establecía “el canon” argentino? ¿Por qué despierta efervescencia en ciertas escenas literarias? Hace un tiempo, por ejemplo, el vapor banal de las redes se sacudió porque alguien, en un humilde post, osó decir que el autor le aburría. Prieto no responde de manera directa. Pero, bajo su mirada crítica, que analiza desde la particularísima cadencia sintáctica y su exploración sensitiva; hasta el proceso canónico donde siempre el riesgo está en transmutar de una vital vanguardia, a fósil monumento laudado; las interacciones con las estéticas en disputa, la huella de Saer, en este, suyo, dos veces junio, sigue interesando, no solo por su aún extendida influencia- o angustia de ella, al decir de Harold Bloom. También por cómo funcionaron algunos mecanismos. Porque Prieto también explica la operación inversa hecha por el autor: por ejemplo, el poeta Juan L. Ortiz, logra no solo volver a ser leído, sino que también se amplía el universo de sus lectores, hasta convertirse en uno de los autores más reconocidos de la poesía argentina. Y en esta operación fue determinante el papel de impulsor que tuvo Saer.
-En el inicio de Saer en la literatura argentina contás que lo primero que leíste de él, cuando tenías 19 años, fue Nadie nada nunca, ¿qué te resultó fascinante de la novela?
-Fue el primer libro que leí “en vivo”. Cuando digo “en vivo” quiero decir que es el primer libro de Saer que leí cuando se publicó, inmediatamente.
(para seguir leyendo hacer click acá)
Muchas gracias Sonia Budassi, Editora de la revista cultural de elDiarioArR, y Silvina Heguy, Editora Estratégica elDiarioAR, por la edición y publicación de esta entrevista.
domingo, 12 de junio de 2022
De cómo se gestó la “operación Saer” y qué sería de la literatura argentina sin su presencia
El libro de Martín Prieto, estudioso, conocedor y apasionado lector, retrata el camino de vida y las dificultades que atravesó el escritor santafesino antes de su consagración
Por Fernando Torres, 24 de Enero de 2022
Nota para Infobae
“No fue en un libro donde aprendí las primeras estrofas del Martín Fierro: el actor Enrique Muiño, que recitaba fragmentos del poema por la radio: un poco todas las noches. Y en cuanto a la lectura, en los almanaques de Alpargatas expuestos en el almacén de ramos generales de mi familia, en Serodino, los versos del poema estaban impresos entre el calendario y las magníficas ilustraciones, que hoy todavía, casi sesenta años más tarde, persisten impresionantes y vívidas en mi memoria”.
Libros argentinos, de Juan José Saer
La carrera editorial de Saer no se consolidó hasta los años ochenta, cuando comenzó a trabajar, de allí en más definitivamente, con su editor Alberto Díaz, primero en Alianza, años después en Seix-Barral. Desde En la zona (1960) hasta El entenado (1983), había publicado en diez editoriales distintas; sin hacer pie, por un motivo u otro, en ninguna de ellas: Castellví (Santa Fe), Jorge Álvarez Editor (Buenos Aires), Camarda-Junior Editores (Buenos Aires), Galerna (Buenos Aires), Biblioteca Popular Constancio C. Vigil (Rosario), Sudamericana (Buenos Aires), Fundarte (Caracas), Planeta (España), Siglo XXI (México) y Folios (Buenos Aires).
El libro de Martín Prieto, Licenciado en Letras y Doctor en Literatura y Estudios Críticos por la Universidad Nacional de Rosario pero sobre todo lector apasionado de Saer, está organizado en nueve capítulos y dos apartados con referencias bibliográficas. Y comienza con una experiencia del autor: su lectura “en vivo” de Nadie nada nunca. La expresión “en vivo” oculta una pequeñísima trampa porque se refiere a que su lectura se dio enseguida, luego de publicarse la novela. Además de la fascinación que le produjo, Prieto presenta los interrogantes que serán los hilos conductores de su trabajo: “¿Cómo cambia una literatura nacional cuando entra un autor? ¿En qué se convierte un autor cuenta entra en esa literatura?”
Se presenta el vínculo entre la historia política y la historia de la literatura. ¿Es posible pensar en una literatura nacional hasta que no haya Nación? También se podría pensar que por más que se haya creado una Nación, no implica necesariamente que exista una literatura nacional. Vale recordarse que en un determinado momento, “en los índices muchos de los manuales de literatura que se enseñaban en la escuela media desde principios del siglo XX, se pensaba a la literatura argentina como un capítulo de la literatura española”.
Justamente, una de las apuestas que hace el autor tiene que ver con ponerle una fecha de nacimiento a la literatura nacional: “¿Cuándo se hace argentina la literatura argentina?”. Esa fecha es el 25 de enero de 1846, que fue marcada por Sandra Contreras y retomada por Martín Prieto, es la que figura en la carta que le envía Sarmiento a Vicente Fidel López, donde reflexiona sobre el Martín Fierro, la gauchesca, su propio Facundo.
También Prieto da a conocer varios aspectos de la biografía de Saer, algo de lo que a lo largo de su vida y trayectoria fue muy reticente a compartir. Decía que es la obra la que debe hablar por el autor y no los hechos de su vida privada. Sin embargo, sin caer en el rumor ni en el chisme y con sumo cuidado y discreción, el autor invita a conocer detalles de vida con una finalidad: reconocer, trazar una línea de puntos entre la vida real y la vida ficcional.
El quinto capítulo comienza con un gesto que incomodaría hasta al acérrimo lector enemigo de Saer. En el bar Gran Doria, “estimulado por el contexto ambiental” el poeta entrerriano Daniel Durand -su nombre verdadero era Miguel Ángel Correa- preguntó si Saer había reconocido la deuda de su obra con la del narrador Mateo Booz, autor del clásico Santa Fe, mi país. Esa pregunta, lejos de clausurar una discusión, la profundiza. Y en ella, se llega a comprender que quizás haya que buscar en la obra de José Pedroni una influencia aún más importante.
A medida que avanza, el libro invita a acercarse al periplo de Saer en tanto hombre de carne y hueso. Su trabajo como periodista en el diario El Litoral, su partida de Santa Fe a Rosario -y su breve paso pero no por ello menos relevante por la universidad-, cuando conoce a María Teresa Gramuglio, a Juan Pablo Renzi, Aldo Oliva, Noemí Ulla, quienes, entre otros, se transformarán en sus lectores y en los escuderos de su obra. Su regreso a Colastiné, ya casado con Bibí Castellaro, su ingreso en la Universidad Nacional del Litoral como docente de Crítica y estética cinematográfica, y los amigos santafesinos: Raúl Beceyro, Marilyn Contardi, Hugo Gola, Nicolás Sarquís.
También da cuenta de las críticas negativas sobre algunos de sus libros: la primera, de Edelweis Serra para En la zona; la de Norma Desinano por La vuelta completa; y como dice Prieto “hasta la inolvidable, por su torpeza, reseña de Glosa, firmada por Jorge Masciángoli en La Nación”.
Uno de los puntos más altos del libro está en el relato de lo que podría llamarse la “operación Saer”, que tiene que ver con la instalación de un autor en el campo de la literatura argentina. Tres mujeres en lugares estratégicos trazaron los vectores que apuntarán el destino de la obra de Saer hacia su consagración: una serie de textos y reseñas desde la revista Punto de vista bajo la dirección de Beatriz Sarlo; la inclusión por parte de María Teresa Gramuglio en un seminario de Literatura Argentina en la Universidad de Buenos Aires; y la publicación de El limonero real, gestionada por Susana Zanetti, en ese momento directora del Centro Editor de América Latina, quien le envió una hermosísima carta “con tiempo para ver si le interesa y si lo puede ‘pelear’ con Planeta” (para que interceda en la autorización para publicar dicha novela). Estas tres líneas estratégicas dieron una lectura crítica, un gran trabajo de difusión y de recomendación, y de sustento de la literatura saeriana, que no está de más decir, se defendía por sí misma.
Pero antes de eso, hay un juego especulativo (no en términos peyorativos) sino que propone estimular la reflexión teórica antes que una maquinaria contrafáctica, que da lugar a la imaginación en detrimento de la alucinación. Consiste en preguntarse qué efectos provocaría en la literatura argentina la ausencia de una obra: es la pregunta que se hizo Ricardo Piglia al año siguiente de la muerte de Saer. Pero no se pregunta por la ausencia física de esa persona, de ese hombre, sino por el faltante de esa obra. ¿Qué pasaría con Alfonsina Storni si sacáramos de la literatura nacional a Juana Bignozzi? O como imaginó Sarlo, ¿qué pasaría con la literatura nacional si sacáramos a Borges? “Serían Girondo y Juan L. Ortiz los autores preponderantes de la poesía argentina, Martínez Estrada el gran ensayista, y se destruiría el orden de la narrativa de ficción de esa primera mitad del siglo, sustentado en el par Borges - Arlt”.
Ficha técnica
Autor: Martín Prieto
Título: Saer en la literatura argentina
Editorial: Ediciones UNL
Año: 2021 (primera edición)
Páginas: 176
ISBN: 978-987-749-314-6
martes, 11 de enero de 2022
"Suicidio", de Édouard Levé
Nadie nos debería decir cómo leer un libro. Y si alguien se atreviera, no sería un gran consejo, mucho menos necesario.
1 Porque pone en palabras aquello que resulta tan intolerable como (o casi) indecible.
2 Y porque eso que se nos aparece como indecible y doloroso, no solo se puede poner en palabras sino también que puede disfrutarse, percibir "lo bello".
Édouard Levé, con su libro Suicidio es un claro y gran ejemplo de esto.
Escrita en segunda persona, el narrador le escribe a su amigo de la adolescencia, una especie de relato cronológico, un descargo pero sin llanto, tal vez algún punto de reproche, casi imperceptible, luego de que él se quitara la vida.
Lo que más impacta, además de las reflexiones sobre la muerte voluntaria, es la lectura que nosotros hacemos del del texto en relación con el lo que terminó siendo el destino de Levé, quien días después de entregar el manuscrito de este libro a su editor, también decidió poner punto final a su propia vida.
Diez frases marcadas
- Seguirás viviendo mientras quienes te hayan conocido sigan viviendo. Morirás con el último de ellos.
Te encantaba haber nacido un 25 de diciembre: "Todo el mundo está de fiesta y se olvida de la mía".
- Tu mirada ya no estaba entonces en el mundo que la rodeaba, sino en el blanco que apuntaba.
- La alegría de las cosas simples se ve iluminada por la luz de tu triste recuerdo.
- Cuando estabas callado, tus ojos se expresaban en lugar de tu cuerpo.
- Tu vida fue menos triste de lo que tu suicidio podría creer. Se ha dicho que moriste de sufrimiento. Pero la tristeza no era tanto tuya como de quienes te recuerdan.
- Quienes te conocieron releen cada uno de tus gestos a la luz del último.
- No te faltaba dinero. Pero los linyeras eran como los espectros que te anunciaban uno de tus finales posibles.
- Cuando uno habla de ti, empieza describiendo tu muerte, antes de remontarse en el tiempo para explicarla. ¿No es raro que ese último gesto invierta tu biografía? Desde tu muerte, nunca he oído que nadie contara tu vida empezando por el principio. Tu suicidio se ha transformado en el acto fundacional.
- Los que te sobrevivirían serían los únicos que cargarían con el dolor de tu muerte. Ese egoísmo de tu suicidio te desagradaba. Pero en la balanza, la calma de tu muerte pesó más que la agitación dolorosa de tu vida.
Autor: Édouard Levé
Título: Suicidio
Editorial: Eterna Cadencia
Traductor: Matías Battistón
Edición: 2017
Páginas: 96
Fecha de publicación en su idioma original: 2008, Francia.
martes, 7 de diciembre de 2021
Lo triste y lo bello, "Parte de la felicidad", Dolores Gil
1992. Septiembre. Domingo. Lo que iba a ser una comida familiar, un asado de primavera, se transformó en un quiebre para el destino de una familia. La cotidianidad se abrió paso y dejó lugar a la contingencia, a la fatalidad y al absurdo. Una chispa que saltó fuera de lugar provocó un incendio sofocado rápidamente, pero en la desesperación, generó otro accidente.
Así comienza "Parte de la felicidad", el primer libro de Dolores Gil, editado por Vinilo Editora (2021). Una historia contada con las palabras precisas para transmitir los hechos y las sensaciones sin golpes bajos, ni morbo.
Una trama inesperada y demoledora. Una vida truncada por el azar, pero a la inversa, porque el azar suele ser mencionado para los hechos revestidos con la impronta de la dicha, de la alegría y de la buena suerte. Pero en esta historia no es así: el azar es motorizador del dolor y de la tristeza, el factor que desata lo irreversible y que hará preguntarse a la narradora del por qué durante un tiempo casi eterno. Pregunta que no encontrará respuestas pero que finalmente, un día dejará, por fin, de lastimar. Y ese momento será cuando el devenir y la experiencia de una vida nueva, llegue.
Se ha leído y escuchado que la escritura muchas veces puede ser reparadora. Dolores Gil con su “Parte de la felicidad”, cumple con esa idea: su lenguaje está provisto de belleza y vitalidad, se instala lejos de las frases comunes.











