viernes, 1 de noviembre de 2013

Luciano Lutereau, "Forever juntos"

Después de leer Forever juntos cabe preguntarse si es posible escribir sobre esta experiencia de lectura.
La respuesta deberá ser sencilla, decir “sí” sin objeciones, ya que no hay tema de la condición humana que no haya sido tratado y escrito.
Sin embargo, hay que hacer aclaraciones. Es sabido e innecesario a esta altura decir que para acceder al aura de una expresión artística, para capturar la radiación luminosa que emanan de sus trazos, sea la obra una pintura o en este caso, la poesía de Luciano Lutereau, sólo puede lograrse mediante una contemplativa lectura.

Forever juntos es un libro con menos de cincuenta páginas que incluye veinte poemas (me ocuparé exclusivamente de ello), un prólogo de la editora Julia Pirani y un breve texto, también de Lutereau sobre la “edición independiente”.

Les amants: el amor vuelve siempre

Forever juntos puede leerse de varias maneras. Pero la posibilidad que está presente en todas esas sin dudas, es la del juego. En la lectura más esperable, la del orden propuesto por el escritor, cada uno de los versos puede desplegar su potencia y su singularidad por sí mismos, y a su vez, ser capaces de vincularse con los restantes en plena armonía, como si cada uno de ellos fueran partes imprescindibles de una pieza musical.  
Vale decirse que en este tipo de lectura elegida, la que va de principio a fin, no concluye como una novela rosa, mucho menos telenovela melodramática, por más que las últimas dos palabras del libro sean “nuestro casamiento”. Sin anunciar un final trágico, creo que no puede pensarse en un “final feliz” cuando el poema termina con esas dos palabras precedidas de:

gente sin swing
en un museo nacional
y una lista sábana  llena,
los curas, y la mafia un día

Otra posibilidad de lectura, meramente contingente, es la que nos permite el azar. Un azar abierto a arbitrarios saltos del lector, que puede comenzar a leer un poema de la mitad del libro, volver al primero, pasar al tercero, continuar por el último y finalizar por el octavo… un tablero de múltiples posibilidades de lecturas, inestable y caótico.
Porque en el estado amoroso, el caos reina. Pero también ordena, y aquí su paradoja. Si no, ¿cómo explicar que pueden convivir simultáneamente el enamoramiento y el desgano, la pasión y la melancolía ante lo que se fue alguna vez o la necesidad de su regreso, la posibilidad –latente – de ruptura y el casamiento con o sin “papeles”?
En el instante imperceptible, en ese momento en el que no somos conscientes de la vivencia del amor, es muy probable que todos los mecanismos de resguardo, del “deber ser”, de la “imagen y la compostura” se caigan a pedazos.  Esas sensaciones se alojan en un sí-lugar, donde se expresa el estado primario de lo afectivo: el cuerpo. Y es allí donde se plasman las experiencias.
Sin embargo, Luciano Lutereau va más allá de lo corporal. Desnuda la conciencia amorosa, la deja expuesta, le quita los formalismos, mientras que simultáneamente vivifica un delicado erotismo. Pero por encima de todo, aun con palabras “cursis”, no renuncia a su compromiso con la estética y mucho menos con la percepción. 
Es a partir de este compromiso que sus veinte poemas pueden alcanzar una luminosa belleza:

La mejor geometría
Es la de tu ropa interior
Cuando descansa a un lado
de la cama junto a mi sweater
entre tu pantalón y cuatro medias abrazadas,
indiferentes, cada una, a sus rayas y color
un par sin simetría podría ser, acaso,
la más prolija definición de dormir
una noche con vos.

El sujeto amoroso y la valentía

Sea mayor o menor la angustia, la vergüenza y el miedo al rechazo, no hay sujeto más valiente en el mundo que aquel sujeto capaz de confesar su amor a su amada o amado a pesar de no tener un ápice de certeza de aceptación por parte de este o esta. Más valiente que el trapecista que se balancea solamente con su torso sin utilizar manos, brazos y piernas, allá arriba, cerca del cielo, mientras que debajo de él, en la Tierra, el piso mismo, sin una red que lo proteja.
Todo vínculo amoroso comienza con una idea y quizá esta sea la más significativa de todas. Porque allí se encuentra el origen.

yo gusto de vos 
por eso estoy de acuerdo 
en todo lo que decís

Lutereau no sólo la capta sino que la cristaliza en palabras, nos la hace accesible. Porque sin esa idea, no hay posibilidad de amor.

En busca del discurso perdido

No me animo a dar un juicio definitivo sobre la relación que se hace de este libro y la cuestión kirchnerista. Intentaré al menos, dejar un escenario abierto, cuanto menos para la discusión. Se menciona al kirchnerismo no sólo en el prólogo sino también en el último poema “La religieuse”:

No es un mambo
que vos seas kirchnerista
aunque del peronismo nada
quieras saber…
                              
La poesía de Forever juntos está en sintonía con el kirchnerismo[1], en cuanto está inserta en una etapa de reconstrucción económica, política y social, luego de casi seis décadas de constante caídas y retrocesos en dichas áreas.
Heredero fundamentalmente de la violencia represiva de los años setenta, y luego víctima de la devastación económica de lo que denominamos “los noventa”, el kirchnerismo fue y es partícipe de la reconstrucción del estado en todas sus dimensiones.
En la década menemista se consolidó un tipo de discurso egoísta, individual, y para nada sincero. Y el discurso amoroso, no salió ileso: “lo mejor es estar solo”, “a mí me gusta estar solo” “yo quiero estar solo”, “mejor así, sin compromiso”, ”No digamos nada, no somos nada” , “¿Casamiento? ¡Qué horror, eso no va más!” y un sin fin de sintagmas de esa índole. 
El carácter irruptivo de Forever juntos está dado primero por la recuperación de ciertos temas alrededor del amor. En la poesía del Lutereau no se manifiesta vergüenza ante la confesión de un enamoramiento y tampoco se cae en lo naif. Hay señales de una recuperación sentimental:

El amor no se paga con dinero

Ciertos tópicos que fueron silenciados, discursos que fueron disminuyendo su poder, Lutereau los retoma. “Comida”, “hogar” y “sueño” vuelven a pronunciarse sin ser deslegitimado: 
buscando lo mínimo para sobrevivir 
forever juntos es distinto: la comida tiene gusto a comida, 
una casa es un hogar y soñar despierto 
es mejor que dormir sin sueños

Post- scriptum

Varias puertas puede abrir la poesía. Pero las principales impresiones que me causo Forever juntos ya están expuestas.  Leo Diarios de Alejandra Pizarnik y es muy clara al respecto:

... en verdad, es un poco estúpido hablar de poesía: o se la hace o se la lee.  

Luciano Lutereau pudo hacerla. A nosotros, nos queda sólo leerla y por supuesto, también pensarla. Porque es de nuestro mundo y de nuestra contemporaneidad, de lo que el autor nos habla.



[1]  Movimiento político surgido en el peronismo que tiene como fecha fundacional el 25 de mayo de 2003 cuando Néstor Kirchner asume la presidencia, y luego es sucedido por Cristina Fernández (casada con Néstor Kirchner) hasta la actualidad. Sus postulados políticos e ideológicos se basan en la defensa de los derechos humanos, un paulatino mejoramiento en la redistribución equitativa de la riqueza, inclusión social, rechazo de la economía de “mercado”, soberanía ante los organismos financieros internacionales, integración regional latinoamericana.



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